In-Edit 2011: cuando la realidad supera la ficción

Genesis P-Orridge

Genesis P-Orridge, experimentación integral. Fuente: www.artvehicle.com

La realidad supera la ficción. Más aún tras ver algunos de los documentales del Festival In-Edit Beefeater 2011, en el que, por encima de géneros musicales, ha habido grandes diferencias, una vez más, entre aquellos filmes más ortodoxos y conservadores, y aquellos otros más rompedores o que buscan desligarse de los cánones más trillados del documental musical al uso.

Entre los primeros han destacado, más por la expectación generada o por sus responsables que por los resultados, el biopic de George Harrison, tres horas de repaso a la vida del beatle más enigmático, dirigida por Martin Scorsese, y los dos documentos proyectados con la figura de David Bowie como epicentro: “Bowie, Iggy & Lou”, fallido tríptico sobre Lou Reed, Iggy Pop y el propio Bowie, un descafeinado y parcial repaso a las relaciones entre las tres estrellas con apenas ninguna declaración de sus protagonistas; y el más acertado “Cracked Actor”, rareza que combina entrevistas con un esquelético y paranoico Bowie post-Ziggy Stardust durante su estancia en Los Angeles en 1974 con algunas de sus más teatrales actuaciones de la época.

David Bowie

David Bowie, en una de las actuaciones que aparecen en ‘Cracked Actor’. Fuente: www.aquariumdrunkard.com

La vida de Bowie daría para un documental más rompedor, sin duda. Algo que resulta aún más evidente cuando se compara con biografías –y formatos- como el de “The Ballad Of Genesis And Lady Jaye”, fascinante aproximación a la chocante y perturbadora figura de Genesis P. Orridge, líder de formaciones como Throbing Gristle, auténticos referentes de la música industrial, o de la banda de rock experimental Psychic TV.

Tirando de un planteamiento formal voluble que combina 16  mm, material de archivo, reconstrucciones, cambios de velocidad y otros recursos cercanos a la videocreación, el film adentra al espectador en el poco convencional mundo de un personaje que no encaja en ninguna de las esferas sociales y vitales al uso, y que decide llevar su discurso y actitud hasta las últimas consecuencias.

Ello se manifiesta especialmente mediante su extrema concepción del romanticismo y el arte, algo que, junto a su pareja, aplican a su propio cuerpo mediante la ‘pandroginia’, es decir, mediante el sometimiento a una serie de operaciones de estética para parecerse cada vez más. Algo a priori grotesco –por no decir aterrador- que la realizadora Marie Losier –fogueada en el undergrond neoyorquino y en sus cortos performance– consigue retratar desde la normalidad de la esfera cotidiana. Todo un logro para un film que choca, provoca, enerva, complace y finalmente, y contra todo pronóstico, conmueve.

Bobby Liebling

Bobby Liebling en directo. Fuente: www.livingincinema.com

Junto a éste, podríamos situar el otro documental estrella de esta edición, “Last Days Here”, dedicado al renacido Bobby Liebling, líder de los clásicos del doom metal Pentagram. Recibida con un entusiasmo parecido al logrado por el film del 2010 sobre Lemmy Kilmister de Motörhead –otro personaje que parece irreal-, la película llega donde otros sueñan: consigue retratar el declive y sufrimiento de una personalidad límite en su propia habitación-celda para, a continuación, narrar su renacimiento en tiempo real.

La clásica historia de auge-caída-recuperación pero explicada con ingenio –el director es un fan que lucha por ver a su banda de nuevo sobre el escenario- y, sobre todo, con un personaje impagable que difícilmente podría haber salido de la mente de un guionista sin parecer excesivamente irreal.

Texto: David Sabaté

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