The Dillinger Escape Plan, explosión de adrenalina 

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25-06-2014Sala Apolo (Barcelona). Promotora: Madness Live!

Los de Nueva Jersey ofrecían en Barcelona la única fecha estatal de un tour europeo con el que están presentando su último trabajo, el demoledor One of Us Is The Killer (2013/Sumerian Records). Teloneados por los franceses Hypno5e y Veracruz, en Apolo han engrosado su lista de directos épicos. Con The Dillinger Escape Plan, la adrenalina está asegurada. Y, palabra, siguen en plena forma. Por Tamara G. Cisneros.

The Dillinger Escape Plan es una de las bandas que dota de sentido el término “mathcore”: interpretación técnica impecable, usando irregulares –casi imposibles de seguir- compases discordantes y armónicos en un solo tema. En Barcelona volvieron a hacer gala de su ya habitual amalgama de sonidos con una brillante ejecución sobre el escenario. Estábamos avisados gracias a dos conciertos anteriores en la ciudad condal, en 2008 en la misma sala, y en 2010, en Razmatazz 2. Aunque más contenidos a primera vista que en otras ocasiones (la imagen del carismático Greg Puciato subiendo por las tuberías del techo hasta la barra resulta inolvidable), la escasa afluencia de público, con una sala a medio gas, no les desalentó.

La descarga dio comienzo con la frenética “Prancer”. Se sucedían los técnicos y complicados riffs de guitarra de Ben Weinman, que parecían mimetizarse con las apasionantes e infalibles interpretaciones de Puciato, que en más de una ocasión compartió micro con los entregados espectadores que copaban las primeras filas. La cosa empezaba bien. Con “Farewell Mona Lisa” el público empezó a dejarse la garganta con uno de sus estribillos más coreados. Bajo las tablas, un público entregado a los americanos y sucesión de stage-divings que se prolongaría hasta las últimas notas del concierto.

Aunque la saturación de la máquina de humo en algunos momentos nos entorpeció seguir al detalle los desatados movimientos del incombustible Weinman, fueron encadenando un tema tras otro sin pausa, centrándose sobre todo en su último disco, con temazos de la talla de “Hero of the Soviet Union”, “Crossburner” o la frenética “When I Lost My Bet”. Con “43% Burnt”, de su primer trabajo, alcanzaron uno de los puntos álgidos de la velada: violencia hardcore punk acompañada de incesantes moshpits bajo luces aturdidoras. Complementando semejante explosión de decibelios, dos pantallas emitiendo imágenes, entre otras referencias, de “Scanners”, de Cronenberg, con cabezas estallando como metáfora perfecta.

Apenas un par de minutos de reposo y regresaron a escena sorprendiéndonos con su versión de Aphex Twin “Come to Daddy” y poner el broche a su atronador y visceral concierto con “Sunshine the Werewolf”, de su segundo disco, Miss Machine. Su interacción con el público llegó a su máximo apogeo… ¡con el escenario lleno hasta la bandera! La mitad de la sala invadió las tablas, a petición de la banda, levantando a los miembros del grupo que no dejaban de repartir leña y con Puciato bajando a cantar al foso y admirando una estampa que quedará congelada en nuestras retinas. Épica descarga de adrenalina. Brutales.

Texto: Tamara G. Cisneros
Foto: Hara Amorós

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