Sitges 2014 (4): “The Babadook”, intimista y brillante cuento de terror infantil

"The Babadook". Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

“The Babadook”. Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

Pese a presentar una temática visitada por el género en diversidad de ocasiones –familia disfuncional y socialmente aislada-, la directora Jennifer Kent luce inusual portento tras la cámara en su debut, consiguiendo alejarse de los tópicos. Razón de peso para que haya puesto en alerta a la crítica a su paso por Sundance y, posteriormente, haya causado cierto revuelo tras aterrizar en la nueva edición del Festival de Sitges.

Y es que “The Babadook”, como los grandes filmes del género que residen en la memoria colectiva, vuelve a subrayar que tras una buena historia de terror siempre se esconde un extraordinario drama humano.

"The Babadook". Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

“The Babadook”. Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

La cinta se presenta claustrofóbica, principalmente filmada en interiores opacos que actúan como terapia de choque: madre (Essie Davies) e hijo (Noah Wiseman) son sumergidos en una espiral de violencia psicótica a través de la cual deberán vencer el trauma de la muerte del padre en un accidente de tráfico. Para ello se enfrentarán a un demonio literario fruto de un cuento infantil que misteriosamente llega a sus manos y que acaba por convertirse en el centro de sus obsesiones.

The Babadook”, el temible monstruo que acecha a los protagonistas, hereda su estética de las ilustraciones de Tim Burton y Edward Gorey, pero la propuesta en manos del diseñador Alex Juhasz le aleja del toque naíf y le convierte en un ente atroz como pocos hayan podido visitarse en la gran pantalla. Su presencia consigue implantar el miedo en el espectador con una facilidad asombrosa.

"The Babadook". Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

“The Babadook”. Fuente: www.sitgesfilmfestival.com

Kent no sólo demuestra que todavía es posible dar vida a una gran película en la que todas sus disciplinas encajen a la perfección -en especial se aplauden una dirección de arte y fotografía ejemplares-, sino que da a conocer a una actriz formidable: Essie Davies, que borda un personaje (Amelia) a la deriva emocional, en los límites de la locura, que consigue poner los pelos de punta.

No será casualidad si su interpretación se sitúa entre la Isabelle Adjani de “The Possession” (Andrej Zulawski, 1981) y el demencial Jack Nicholson en “El Resplandor” (Stanley Kubrick, 1980). Estamos ante uno de los filmes del año. Motivos no faltan.

Texto: Matías Bosch

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=iYOIePqTP3A]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *