In-Edit Beefeater (5): “Super Duper Alice Cooper”, auge, caída y renacimiento de una rock star

Alice Cooper y su particular circo del horror, teatro del bueno. Fuente: www.in-edit.org

Alice Cooper y su particular circo del horror, teatro del bueno. Fuente: www.in-edit.org

La singular e influyente figura de Alice Cooper reclamaba a gritos un documental y en la última edición del In-Edit Beefeater hemos tenido Alice Cooper por partida doble: la que muestra al padre del Shock Rock desde la óptica del que ha sido su manager durante más de cuatro décadas, Shep Gordon, en la divertida “Supermensch: The Legend of Shep Gordon“; y “Super Duper Alice Cooper“, centrada en los inicios de la carrera del músico y su banda, y, especialmente, en el retraro de su ascenso a la fama y el estrellato, y su posterior (y previsible) descenso a los infiernos.

Tratado de forma visualmente atípica y atractiva, intercalando entrevistas y actuaciones de la época con collages, infografías y valiosas imágenes de archivo, y prescindiendo de los, a menudo, típicos y asépticos planos de testimonios mirando a cámara, se deja notar en él la mano de los directores y guionistas Scot McFadyen y Sam Dunn (responsables de títulos refrenciales del documental musical como “Metal: A Headbanger’s Journey“, “Global Metal“, “Iron Maiden: Flight 666” o la teleserie “Metal Evolution“), quienes unen fuerzas aquí con el más novato Reginald Harkema, con el título “Better Off in Bed“, sobre The New Pornographers, como única experiencia en el género.

El resultado, fiel al estilo del tándem Dunn-McFadyen -ágil, entretenido y muy didáctico-, nos muestra los primeros días de Vincent Furnier (nombre real del músico) en el grupo de versiones de The Beatles The Earwigs y en los más garajeros The Spiders, y su posterior transformación, a todos los niveles, para encarnar al Alice Cooper que todos conocemos. El éxito masivo viene acompañado de elogios y encuentros con personalidades como Janis Joplin, Jim Morrison, Jimi Hendrix o Salvador Dalí (en su época estudiantil, Furnier era una enamorado del arte y del surrealismo).

La repentina popularidad, sin embargo, esconde un reverso tenebroso, como bien se encargan de subrayar los realizadores insertando escenas de Dr. Jekyll y Mr. Hyde: el animal escénico, el ídolo popular acosado por los medios y las groupies, el personaje creado por Furnier, acaba engullendo su identidad y echando (casi) a perder su salud mental con la ayuda del alcohol y las drogas. Todo ello narrado por la mejor voz en off posible, la del propio Alice Cooper, confesando sus pecados sobre un carrusel visual incesante.

No es éste el único título de esta edición del festival In-Edit Beefeater que plantea una dicotomía entre el yo real y el artístico, un desdoblamiento de personalidad retratado también, en mayor o menor medida, en los documentales sobre Nick Cave (lee la crítica aquí) y Jaz Coleman de Killing Joke (lee la crítica aquí). Sin embargo, “Super Duper Alice Cooper” es el único de los tres que aborda en profundidad sus consecuencias. No estamos ante el dramatismo de “Last Days Here“, pero la película te mete de lleno en situación.

El filme termina a mediados de los ochenta, con un Alice Cooper rehabilitado y controlando, por primera vez, al personaje. Queda para una posible secuela un tratamiento más amplio de su influencia en el Glam Rock y el Heavy Metal; su rol de padrino de Dave Mustaine y sus Megadeth; o la alargada sombra de su teatral concepto de puesta en escena en la imagen y el directo de artistas tan dispares como Marilyn Manson, Kiss, Lady GagaRob Zombie, The Flaming LipsIron Maiden, The Adicts, W.A.S.P. o Slipknot. Si surgiera el proyecto, por favor, que Dunn y McFadyen repitan tras la cámara.

Texto: David Sabaté

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