Crónica de Black Mountain en Milán

Black Mountain

Black Mountain. Foto: Tamara Cisneros

Black Mountain + Comet Control. 4 de noviembre de 2016. Circolo Magnolia, Milán

La lluvia corría a raudales en las entrañas del Idroscalo, un bosque a las afueras de Milán que alberga el Circolo Magnolia, la sala elegida por Black Mountain para presentar IV, su última y flamante proeza.

Antes de eso fue el turno de sus compatriotas Comet Control, en la estela de Mondo Drag o Electric Citizen, con su psych rock cercano al indie rock de los noventa. Con ellos también disfrutamos de los primeros acordes de space rock de la velada (Pink Floyd, Gong, Hawkwind), ese género musical nacido en los 60 como corriente del rock psicodélico y la música progresiva. Guitarras atmosféricas, sintetizadores y ciencia ficción.

Comet Control

Comet Control. Foto: Tamara Cisneros

Como no podía ser de otro modo, el viaje astral de Black Mountain dio comienzo con ‘Mothers on the Sun’, con una delicada y casi éterea Amber Webber coreando las primeras letras de la canción, flanqueada por la voz de Stephen McBean, que también desgranaba perfectos acordes a la guitarra. Atrapados con el primer tema, aceleramos pulsaciones con la animada ‘Florian Saucer Attack’, que casi obligaba a headbanguear sin freno.

Mantuvo el ritmo la setentera ‘Stormy High’, de su segundo álbum In the Future (2008), con Jeremy Schmidt al teclado desplegando su particular atmósfera sónica y Joshua Wells marcando los ritmos enérgicamente a los bombos. Nuestros pies se movían solos mientras Amber desenfundaba armonías vocales y Colin Cowan acompañaba con su bajo las voces. Psicodelia en estado puro.

Black Mountain

Black Mountain. Foto: Tamara Cisneros

Y llegó ese momento en el que te vienes arriba cuando tocan aquel tema que esperabas. Le tocó el turno a ‘Cemetery Breeding’, tema hipnótico en el que el sintetizador alcanzaba casi todo el protagonismo. Se decantaron entonces por otro de los temas de su segundo álbum, la épica ‘Tyrants’, con un clímax inicial de poderosos riffs seguidos de la delicada melodía de McBean y Amber a la voz, y una sala aplaudiendo tras su momento álgido. Portentosa e inmensa, se perdió más allá de los árboles que rodeaban la sala.

Para recuperarnos de semejante viaje, tras la sutil y pegadiza ‘Line All Them Up’, nos sorprendieron con dos temas de su tercer álbum, Wilderness Heart (2010): ‘Rollercoaster’, en la que la que delirantes guitarreos mezclaron exitosamente stoner pesado y hard rock, y ‘Old Fangs’, con protagonismo del órgano y las guitarras. Brutal.

Black Mountain

Black Mountain. Foto: Tamara Cisneros

La psicodelia siguió con la sinuosa y atmosférica ‘Wucan’ y, finalmente, ‘Space to Bakersfield’. Piel de gallina. Inigualable momento en el que era inevitable dejarse llevar a su extraordinario universo sónico.

Tras abandonar el escenario un par de minutos, envueltos en una atmósfera de reverberaciones cíclicas, el broche lo puso la espléndida ‘Don’t Run Our Hearts Around’, de su debut Black Mountain (2005). Desvarío final de McBean a las cuerdas. Espectacular desenlace. Sí, quizás habría sido más redondo con la espacial ‘(Over and Over) The Chain’, pero fue sobresaliente.

Black Mountain

Black Mountain. Foto: Tamara Cisneros

Desplegaron su particular e inefable sonido, una espectacular confluencia de rock psicodélico, space rock, hard rock, stoner e incluso sintetizadores y folk, y una inmejorable conjunción de todos sus elementos como banda.

Tras haberlos visto también en la pasada edición del festival Roadburn, podemos afirmar que IV es un tesoro inmarcesible, tanto en estudio como en su puesta en escena. Otro concierto, otro efímero regalo. A la salida, sonrisas bajo la lluvia por haber viajado hasta la Montaña Negra.

Texto y fotos: Tamara Cisneros

Author

Goliath Is Dead

Goliath Is Dead es un blog centrado en el rock alternativo y el metal en todas sus vertientes, así como en el cine de género (fantástico, terror, serie B) y las películas de culto. También nos inspiran el artwork y los libros.
Filed under Conciertos Música

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *