Nick Cave. ‘Skeleton Tree’

Nick Cave. 'Skeleton Tree'

Nick Cave & The Bad Seeds. Skeleton Tree (Kobalt/Popstock!)

Aunque Skeleton Tree, como toda creación con aspiraciones perdurables, funciona por y en sí mismo, se alimenta, crece y adquiere aún mayor resonancia si ampliamos el foco al contexto de su gestación. Como en Blackstar o You Want it Darker, obras conscientemente póstumas de David Bowie y Leonard Cohen, respectivamente, no se puede abordar el último disco de Nick Cave sin tener en cuenta otra muerte, en este caso la de su hijo adolescente Arthur, fallecido tras caer por un acantilado bajo los efectos de las drogas.

El óbito ha marcado radicalmente su nuevo disco, como no podía ser de otra manera; un trabajo que ya se gestó oscuro, lánguido y triste hasta el tuétano, pero que la tragedia ha impregnado de un dramatismo doliente, palpable y sincero sin llegar al melodrama o al desbarro que podría haber sido en manos de otros.

No con Cave y sus Bad Seeds, aquí telón de fondo lujoso y atento siempre al matiz y al detalle más exquisito aunque aparentemente secundario o anecdótico. Marco y arropamiento vital pero a simple vista secundario; todo lo contrario que Warren Ellis, quien, como ya mostraba 20.000 días en la Tierra es, además de amigo del cantante, su mejor apoyo creativo y emocional, hombre orquesta y auténtico puntal de la excelente formación. En este sentido, lo que ya sabíamos a grandes trazos, se evidencia tanto aquí como en el documental One More Time with Feeling, indisociable también de esta obra, y que se pudo ver en una única fecha, la vigilia de la salida del disco, en cines de todo el mundo.

En él, Cave, con un tono profundo, meditado y trascendental pero no impostado -¿qué faceta de la vida más trascendente que la muerte?- se abre en canal para mostrar sus pensamientos y emociones más íntimas; algo inaudito viniendo de un personaje reacio a las entrevistas y a hablar de su vida personal. Aunque todo esto sucede en el tramo final del filme; por el camino asistimos a una interesante reflexión sobre el proceso creativo, la retroalimentación del dolor y el arte, y de cómo este último puede transmutar la tragedia en algo distinto, triste pero extrañamente esperanzador.

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La película muestra, asimismo, la incubación de las nuevas piezas del disco, con un Cave confuso y descentrado, sin apenas voz, roto por el dolor, y que se va recomponiendo durante un proceso difícil que, canción tras canción, va adquiriendo confianza, ritmo y luminosidad. Desde el descorazonador verso inicial de ‘Jesus Alone’ –You fell from the sky / Crash landed in a field / Near the river Adur / Flowers spring from the ground–, comatoso crescendo en la línea instrumental de su anterior Push the Sky Away, hasta el poético cierre con ‘Skeleton Tree’ –And I called out, I called out / Right across the sea / I called out, I called out / That nothing is for free / And it’s alright now–, conducido por brillantes guitarras acústicas –imposible no establecer un paralelismo con ‘Dollar Days’ de Bowie– y delicadas notas de piano que invitan a la sonrisa melancólica. En el trayecto asistimos y nos contagiamos de una sutil pero palpable transformación propia de quien ha comprendido las miserias y grandezas de nuestro paso por aquí.

Es el caso de la base rítmica, los sintetizadores y los coros en falsete de ‘Rings of Saturn’; o de la emotiva ‘Girl in Amber’, cuya atmósfera inicial podría haber firmado Angelo Badalamenti, con el violín de Ellis capaz de cortar la respiracion y un Cave de registro vocal más libre y agudo de lo habitual, cantando con las entrañas.

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Las siguen cortes como la jazzística y más experimental ‘Anthrocene’, aunque el verdadero clímax del disco llega con ‘I Need You’, una desnuda declaración de amor del compositor a su mujer, a la que pide seguir más unidos que nunca en un momento tan difícil, sencillamente una de las mejores canciones de 2016; y ‘Distant Sky’, sublimación de la religiosidad inherente a buena parte de su discografía y en la que brilla la cristalina voz de Else Torp: lo más cercano a un estado de redención y paz interior que podrás experimentar escuchando un disco reciente.

Un trabajo profundo, sereno, triste y bello condenado a perdurar entre lo mejor de la obra de Cave; un episodio que suena a punto y aparte, sobrio pero inabarcable, y que nos recuerda la necesidad de seguir adelante a pesar de la adversidad.

Puntuación: 9

Texto: David Sabaté

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Goliath Is Dead

Goliath Is Dead es un blog centrado en el rock alternativo y el metal en todas sus vertientes, así como en el cine de género (fantástico, terror, serie B) y las películas de culto. También nos inspiran el artwork y los libros.
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