Ghost y el arte del disfraz en el rock

Ghost

Ghost. Fuente: teamrock.com

Andan las cosas revueltas para Ghost. Como sabrán, cuatro de sus ex-miembros han demandado a su frontman Papa Emeritus por, dicen, apropiarse de la banda y por diferencias sobre sueldos y derechos musicales, algo que, parece, se dirimirá en los juzgados.

Aunque aquí no hablaremos de eso. Preferimos centrarnos en la música de los suecos –que nos sigue gustando y mucho– y, en este caso, en su chocante e indisociable imagen. ¿Habrían tenido la misma notoriedad sin sus máscaras e indumentaria? Algo parecido nos preguntamos en su momento acerca de Slipknot, lo que nos ha llevado a pensar en la importante presencia del maquillaje y las caracterizaciones en la historia del rock y el metal recientes. Aquí tienen un breve repaso.

Alice Cooper

Alice Cooper. Fuente: pinterest.com

Aunque técnicamente no fue el pionero –antes incluyeron elementos teatrales en sus shows artistas como Screamin’ Jay Hawkins o Arthur Browm–, Alice Cooper está considerado el maestro del shock rock, que desarrolló y refinó no solo con su siniestro maquillaje, sino utilizando guillotinas, sillas eléctricas o impactantes mutilaciones y números más propias de los números de magia.

Kiss

Kiss

Kiss. Fuente: pinterest.com

Sin duda, una de los grupos –y de los make up rockeros– más icónicos de la historia. El blanco y negro y las formas con reminiscencias a murciélagos, felinos o estrellas se han convertido en una marca y en un icono de la cultura popular que fabrica miles de dólares por minuto en conceptos de merchandising. Su abandono del maquillaje con el disco Lick it Up (1983) y su consiguiente gira generaron división de opiniones entre sus fans. En sus últimas giras de grandes éxitos han recuperado la estética y el repertorio clásicos.

King Diamond/Mercyful Fate

King Diamond

King Diamond. Fuente: teamrock.com

Ya sea en solitario o en el seno de la banda Mercyful Fate, King Diamond ha utilizado siempre un llamativo maquillaje del tipo corpse paint -asimilado y desarrollado posteriormente por el black metal–, inspirado, según el cantante, en Alice Cooper, y que ha ido variando a lo largo de su carrera. Su cambio de look más pronunciado –aunque siempre dentro de estas coordenadas– se produjo a principios de los ochenta, a raíz de una carta de Gene Simmons de Kiss en la que le acusaba de copiar su maquillaje.

Glam y hair metal: Twister Sister, Mötley Crue, Poison

Twisted Sister

Twisted Sister. Fuente: filmblerg.com

Son muchas las bandas de los ochenta que, de forma más o menos explícita, se entregaron e intensificaron el look del glam rock: a las mallas de colores y el pelo cardado se sumó un maquillaje más suave y andrógino –rímel y pintalabios incluido– que funcionó como muestra de libertad sexual y rebeldía contra lo establecido. El de Dee Snider de Twisted Sister es uno de los más llamativos.

Misfits

Misfits

Misits. Fuente: pinterest.com

Formados a mediados de los setenta en Nueva Jersey, el grupo por excelencia del horro punk ha convertido su imagen en todo un icono. Liderados originalmente por Glenn Danzig y Jerry Only, su maquillaje inspirado en la imagen de la calavera ha casado a la perfección con un estilo en su momento novedoso que aunó como nunca antes las sensibilidades del punk y el heavy metal. Only es, además, el creador del devilock o “mechón diabólico”.

Mr. Bungle

Mr. Bungle

Mr. Bungle. Fuente: rockinathens.gr

La banda del líder de Faith No More Mike Patton se caracterizó por una imagen estrafalaria acorde con su alocada mezcla de estilos musicales, que abarcaban del funk y el jazz al surf rock, el heavy metal, la electrónica o la bossa nova. Así, sus miembros solían aparecer en fotos y conciertos con inquietantes máscaras y atuendos de todo tipo que fueron cambiando con el tiempo. Esta idea, así como el nombre del grupo, proceden de un vídeo educacional para niños de los años sesenta protagonizado por el títere Mr. Bungle.

Black metal: de Mayhem e Immortal a Cradle of Filth y Watain

Immortal

Immortal. Fuente: metalinjection.net

Cuando hablamos de maquillaje y metal, muchos pensamos automáticamente en el black metal. Sin duda, sus bandas lo han llevado a su terreno y se han adueñado del corpse paint, un estilo basado en el blanco y negro que otorga unas facciones malignas y anti-humanas a quienes se lo aplican en el rostro. Asimismo, el negro suele representar la oscuridad y la faceta mística, mientras que el blanco simboliza la muerte. Immortal poseen uno de los corpse paint más icónicos, Cradle of Filth se hicieron muy populares derivando hacia una estética más vampírica, y Mayhem, Gorgoroth o Watain han ido incorporando el rojo para imitar la sangre.

Gwar

Gwar

Gwar. Fuente: heavymetal.com

Formados en Richmond, Virginia, a mediados de los ochenta, GWAR son un caso aparte. Disfrazados como bárbaros guerreros del ciberespacio, como personajes de ciencia ficción de sere Z con mucho de la productora Troma, su thrash metal gana enteros en las distancias cortas: es en sus directos donde sus canciones sobre violencia, sexo, escatología y sátira política alcanzan las mayores cotas de impacto abrazando el shock rock más bizarro. Un ejemplo: las primeras filas pueden acabar bañadas por un líquido viscoso escupido por un monstruoso falo gigante. Ver para creer. The Berzerker y Lordi siguen claramente sus pasos en lo (anti)estético.

Marilyn Manson

Marilyn Manson

Marilyn Manson. Fuente: malditosnerds.com

En sus inicios, y especialmente en la gira de Antichrist Superstar, Marilyn Manson daba miedo. No solamente por su aspecto, que también, sino por su actitud nihilista y destructiva. Impredecible y violento sobre el escenario, Manson era capaz de hacer volar objetos contra sus propios músicos, practicarle una felación al bajista Twiggy Ramirez en plena actuación, automutilarse el torso o practicar sexo con una ingenua fan. Su corpse paint original varió hacia un estilo más glam y andrógino en la era Mechanical Animals para derivar hacia el estilo más expresionista de los últimos años.

Nu metal: Coal Chamber, Limp Bizkit, Mudvayne y MushroomHead

Wes Borland de Limp Bizkit

Wes Borland de Limp Bizkit. Fuente: taringa.net

La explosión del nu metal a mediados de los noventa trajo muchas cosas buenas y otras no tan buenas. Entre las menos positivas encontramos bandas que surgían de debajo las piedras y luchaban por despuntar entre la multitud. Había discos buenos y producciones excelentes pero la saturación los fue matando. Entre las que adoptaron imágenes chocantes para intentar despuntar destacan Coal Chamber, Mudvayne o MushroomHead. Podríamos incluir aquí al guitarrista de Limp Bizkit Wes Borland, quien suele disfrazarse y maquillarse con espectaculares looks que lo hacen completamente irreconocible.

Slipknot

Slipknot

Slipknot. Fuente: metalbeast.me

Ponemos a los de Iowa aparte porque, aunque surgieron en el contexto del nu metal, no bebían tanto del rap metal –aunque en sus primeros discos hallamos no pocos versos hip hoperos– como del metal extremo. Sus canciones, plagadas de riffs y afinaciones cercanas al death metal, mayor velocidad y dobles bombos que conviven con breakdowns matadores, se apoyan en una estética chocante y reconocible cuyas máscaras han ido mutanto ligermente disco tras disco.

Rob zombie

Rob Zombie

Rob Zombie (segundo por la izquierda) y su banda. Fuente: keywordsuggest.org

Interesado desde pequeño por las películas de serie B, los westerns y los cómics, el que fuera líder de White Zombie ha creado para su carrera en solitario un personaje que ha ido cambiando estéticamente, de un zombie que llegaba a desplegar unas grandes alas en el escenario –la sombra de Alice Cooper y de Genne Simmons otra vez– hasta una encarnación más country-glam del mismo que parece incorporar trazos de sus descarriados personajes cinematográficos: barbudos entre desaliñados y glamurosos con look de los setenta.

Lordi

Lordi

Lordi. Fuente: wallpaperscraft.com

Comparables, por lo aparatoso de su indumentaria, con los mencionados GWAR, los finlandeses alcanzaron sus máximos niveles de popularidad fuera de su país a raíz de su victoria en Eurovisión 2006 con el tema ‘Hard Rock Hallelujah’. Caracterizados como monstruos o demonios de pies a cabeza, su llamativa y trabajada imagen realza un hard rock efectivo pero poco original que, sin embargo, no les ha impedido publicar ocho discos hasta la fecha y vender más de 600.000 copias, la mitad por The Arockalypse, disco que contiene el hit eurovisivo.

Buckethead

Buckethead

Buckethead. Fuente: youtube.com

Figura entre “los 25 guitarristas más extraños de todos los tiempos” y “entre los 50 más rápidos”, según varias listas. Posee un amplio dominio de las seis cuerdas, que exprime para tocar con maestría tanto rock y heavy metal como blues, funk o jazz. Pero si algo viene a la mente cuando pronunciamos su nombre, además de Guns N’ Roses, es su característico look: máscara blanca inexpresiva al estilo Michael Myers de Halloween y bol de una conocida cadena de fast food como sombrero, con la palabra “funeral” sobre impresa, eso sí. Tan raro y extravagante como efectivo.

Ghost

Ghost

Ghost. Imagen promocional.

Los suecos irrumpieron con fuerza en 2010 con una irreverente y blasfema imagen, acorde con sus letras, en la que adoptan y subvierten la imagen del Papa como crítica al establishment y la filosofía y religión cristianas. Un satanismo que reverbera en todas sus manifestaciones pero que han envuelto de melodías luminosas y accesibles cercanas al pop, como atestiguan sus EP’s de versiones. Su imagen sigue siendo un talismán para revistas, televisiones y público, aunque ello, junto al factor cada vez menos misterioso de sus identidades, no empaña ni desmerece una discografía ejemplar con tres discos sólidos como catedrales: Opus Eponymous (2010), Infestissumam (2013) y Meliora (2015). Polémicas aparte, una de las mejores manifestaciones de shock rock del siglo XXI

Texto: David Sabaté

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