‘Spider-Man: Homecoming’, teenage angst

Spider-Man: Homecoming

Tom Holland en ‘Spider-Man: Homecoming’. Fuente: mercurynews.com

Haciendo balance del verano cinematográfico, ni Valerian, ni Atómica, ni, por poco, la excelente La guerra del planeta de los simios se llevan la palma. El blockbuster estival por excelencia de este 2017 es el enésimo reboot de las aventuras de Spiderman. ¿Quién lo iba a decir? El tercer arranque de la saga en apenas quince años no parecía, a priori, la cinta mejor posicionada. Incluso daba algo de pereza enfrentarse a ella. Otra vez la misma historia. Error.

Quienes se hayan acercado ya a las salas se habrán encontrado, sorprendidos y gozosos, con la adaptación más vibrante del personaje de Marvel hasta la fecha; con permiso de la segunda entrega del Hombre Araña firmada por Sam Raimi, por supuesto. Así de claro y contundente.

Rabiosamente comiquera, lo que funciona aquí va más allá de la espectacularidad, que también la hay; es la suma de ritmo, frescura, humor y, sobre todo, la mezcla del género de superhéroes con la comedia juvenil, con sus fiestas, amores y desamores, e inseguridades adolescentes en sintonía con el cine de John Hughes, y que encarna a la perfección un Tom Holland más convincente que cualquiera de sus antecesores.

Spider-Man: Homecoming

‘Spider-Man: Homecoming’. Fuente: nacion.com

El actor revelación de Lo imposible construye un Peter Parker casi más pendiente de su amor platónico, de divertirse (el divertido vídeo doméstico inicial relatando sus experiencias, todo un hallazgo) y de huir de los compañeros de clase cafres de turno, que de salvar al mundo. Al mismo tiempo intenta demostrar su valía ante Tony Stark/Iron Man (Robert Downey Jr.), padrino, protector y tutor legal en su vida paralela de peligros inminentes.

La presencia de Stark no resulta gratuita ni forzada, como algunos han acusado; más bien subraya la condición adolescente de un protagonista inmaduro e inconsciente con más ganas que experiencia. Acertado resulta también Michael Keaton en la piel de El Buitre, malvado con matices del que llegamos a comprender las motivaciones, y la secundaria Zendaya en la piel de Michelle, compañera de clase de Peter Parker, algo desaprovechada.

Más allá de algunas licencias respecto al cómic original que siguen provocando úlceras a los puristas (por ejemplo, la rejuvenecida y modernizada Tía May con los rasgos de Marisa Tomei), la cinta nos brinda asombrosas escenas de acción (brillante la del Monumento a Washington, no menos impactante la del barco); y, por encima de todo, rezuma soltura y desparpajo, avanzando sin apenas rellenos y contagiando su efusiva y vital rebeldía teen al ritmo de Alt-J o Los Ramones.

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
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