Sitges 50: Entrevista con Diego López

Festival de Cine de Sitges

Diego López, descansando entre proyecciones.

Diego López es miembro del comité de programación del Festival de Cine de Sitges, dirige el espacio Brigadoon, y comisaría sendas exposiciones sobre los 50 años del certamen en la Filmoteca de Catalunya y en el Reial Cercle Artístic. Además, ha codirigido el documental Herederos de la bestia y es el máximo responsable del fanzine de terror El Buque Maldito.

¿Cómo fue “tu primera vez” en el Festival de Sitges? ¿Cuál es la primera película que recuerdas haber visto aquí?
Me tengo que remontar al inicio de la década de los noventa, 1992 para ser exactos; edición donde Peter Jackson presentaba Braindead, al lado de Soldado Universal o Reservoir Dogs. Aquellas primeras ediciones en los noventa las recuerdo con mucho cariño, por la novedad de estar presente en un certamen de tal magnitud, el ambiente, cómo vivíamos el cine de terror, los stands, Brigadoon como punto de encuentro. ¡Sitges era maravilloso y nos pasábamos todo el año soñando con la llegada del Festival!

¿Cuál de las películas vistas en Sitges te ha dado más miedo o te ha impactado más?
Sin duda, The Black Door de Kit Wong. Recuerdo su pase en el Retiro, debía ser el año 2000 o 2001. Una cinta terrorífica la mar de impactante que todavía tengo muy presente… ¡un found footage que recomiendo a todos los fans del terror!

¿Qué invitado te ha hecho más ilusión conocer?
¡Muchísimos! La verdad que no sé por dónde empezar, la lista sería interminable… A lo largo de todos estos años, ¡más de veinte!, hemos visto pasar por el festival muchos directores, actores y actrices: Barbara Steele, Umberto Lenzi, Dario Argento, Paul Naschy, John Saxon, Rob Zombie, Malcolm McDowell…

¿Cuál se os resiste?
Uno en concreto que me hace muchísima ilusión se ha “resistido” debido a problemas de agenda en diversas ediciones, pero si todo va bien ¡en octubre estará en Sitges! (siento no poder avanzar su nombre, pero procede de Italia y nunca ha estado en el Festival…).

Para alguien que no lo conozca, y como su responsable, ¿cómo definirías la sección Brigadoon?
¡Brigadoon es un “pequeño” festival en las garras de un monstruo llamado Sitges! Es una sección que te permite confeccionar una programación independiente, aunque siempre en la línea del festival, donde se proyectan largometrajes, cortos, documentales; asistimos a presentaciones; e incluso otorga dos premios: el Premi Brigadoon Paul Naschy y el Premi Nosferatu. Después de ocho años programando la sección, la verdad que estoy la mar de contento con todos sus logros.

Para ti, ‘El buque maldito’ es..
¡Todo! Una película de Amando de Ossorio fascinante, el nombre del fanzine que edito desde hace doce años, y que de alguna manera ha sido el inicio de muchos proyectos y trabajos. ¡¡¡Amando de Ossorio Lives!!!   

¿Pensaste alguna vez que llegarías a trabajar en el Festival de Sitges?
¡Creo que todos los fans del festival hemos soñado miles de veces con trabajar en Sitges! [risas]. Y cuando llega el momento entras en una especie de alucinación por ver cumplido un sueño maravilloso.

¿Cuál dirías que ha sido la mejor anécdota que has vivido trabajando aquí?
Muchas anécdotas a lo largo de estos años… aunque quizás destacaría momentos inolvidables, como por ejemplo conocer al realizador brasileño José Mojica Marins y compartir con él conversaciones; la cena del año pasado con Rob Zombie y Sheri Moon; el paso por Brigadoon de personalidades como Simón Andreu, María Kosty o Rosanna Yanni, repito, ¡momentos inolvidables!

¿Cómo fue presentar en Sitges el documental Herederos de la bestia?
¡Tanto para David Pizarro como para mí fue maravilloso! Después de algo más de dos años trabajando en el documental, ver su primera proyección en el Retiro, al lado de Terele Pávez, fue mágico. Estamos la mar de contentos con el resultado final y la buena acogida que ha tenido.

¿Viste El día de la bestia en su momento? ¿Aquí en Sitges? ¿Qué supuso para ti esta película?
Sí, en su momento: en 1995. Disfruté mucho con la segunda película de Álex de la Iglesia. Logró arrastrarme hasta Madrid al lado de tres personajes carismáticos y ver pasar la comedia y el terror por delante de mis ojos de una manera inusual, como hasta entonces no había visto en un film estatal. ¡¡¡Muy grande!!!

En pocas palabras o adjetivos, Sitges es…
¡Una terrorífica y fascinante montaña rusa!

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