Sitges 50: Entrevista con Desirée de Fez

Festival de Cine de Sitges

Desirée de Fez, luciendo camiseta de Harmony Korine.

Desirée de Fez es crítica de cine en  medios como FotogramasRockdeluxPlayGround; comisaria del ciclo Cine Low Cost y miembro del comité de selección del Festival de Sitges, en el que presenta, también, numerosas de sus conferencias y mesas redondas. Apasionada del cine de terror, nunca olvidará el abrazo de oso que le dio un “divertido y encantador” Quentin Tarantino.

¿Cómo fue tu “primera vez” en el Festival de Sitges? ¿Cuál fue la primera película que recuerdas haber visto en el festival?
No recuerdo mi primera vez como espectadora, pero sí mi primera vez acreditada como prensa. Fue en 1998 y recuerdo haber alucinado con Cube (1997) de Vincenzo Natali.

¿Qué personalidad del mundo del cine te ha hecho más ilusión conocer o entrevistar en Sitges?
A Quentin Tarantino, sin duda. No le entrevisté, pero coincidimos con él y con Greg Nicotero en un bar del pueblo y fue lo más. Yo iba con un grupo de gente del festival, recuerdo perfectamente que también estaba Roberto Cueto, y directamente le asaltamos. Fue encantador, muy muy divertido. Le declaré mi amor. También fue un placer conocer a Rian Johnson cuando vino con Brick (2005) y a mis queridos Alexandre Bustillo y Julien Maury, con los que estoy en contacto desde que nos conocimos cuando presentaron À l’intérieur (2007).

¿Cuál es la mejor anécdota que has vivido en el festival?
Miles, cada año pasan cosas increíbles. Por poner algunos ejemplos… El abrazo de oso que me dio Tarantino (lo juro, hay testigos) y el baile que se marcó Rebecca de Mornay, que vino a presentar Mother’s Day (2010), con mi colega Xavi Sánchez Pons en la fiesta de los voluntarios.

Qué película vista en Sitges…
¿Te ha dado más miedo o te ha impactado más?
À l’intérieur (2007), de Alexandre Bustillo y Julien Maury.
Martyrs (2008), de Pascal Laugier.
Sinister (2012), de Scott Derrickson

b) ¿Te ha hecho reír más?
Big Man Japan (2007), de Hitoshi Matsumoto.
Tucker & Dale vs Evil (2010), de Eli Craig.
Mi loco Erasmus (2012), de Carlo Padial.

c) ¿Te ha emocionado más?
La vie nouvelle (2002), de Philippe Grandrieux.
Sólo los amantes sobreviven (2013), de Jim Jarmusch.
Évolution (2015), de Lucile Hadzihalilovic.

d) ¿Has sabido al instante que se convertiría en un clásico o en una futura película de culto?
The Blair Witch Project (1999), de Daniel Myrick y Eduardo Sánchez.
Déjame entrar (2008), de Tomas Alfredson.
Spring Breakers (2012), de Harmony Korine.

Hablando de películas de culto, en 2012 participaste en el libro Neoculto, editado por el festival, que también coordinaste junto a su director Ángel Sala, y en el que analizas la naturaleza cambiante de una etiqueta que describes como eminentemente “emocional”. ¿Crees que Sitges es un terreno proclive –uno de los más fértiles, quizás– para las películas pertenecientes a esa “historia paralela del cine”? ¿Por qué?
Sin duda. Una de las cosas que más me gustan del festival de Sitges es que no busca películas perfectas, sino filmes que tengan algo especial, aunque sean profundamente imperfectos. Si tienen que elegir entre una película buena pero mil veces vista y una película llena de errores pero con brillos ocasionales, siempre se quedarán con la segunda.

Si tuvieras que elegir entre dos de los géneros más populares de Sitges, terror o ciencia-ficción, ¿con cuál te quedarías? ¿Podrías decirnos tu título/s preferidos de uno y otro género? (máximo 3)
Tengo predilección por el terror, mi género favorito. Es dificilísimo quedarme con tres, de hecho, igual mañana pondría tres distintas. Pero hoy me quedo con estas: La semilla del diablo (1968), La matanza de Texas (1974) y La posesión (1981). Con la ciencia-ficción me pasa lo mismo, pero hoy pienso en lo mucho que me gustan estas: 2001: Una odisea del espacio (1968), Blade Runner (1982) y ¡Olvídate de mí! (2004).

El concepto de “cine fantástico” es mucho más amplio de lo que su acepción original sugiere. Tanto caben en él Alien o Poltergeist como Melancolía, El bosque o Take Shelter. ¿Qué película de género poco evidente o que a priori podría no parecerlo te gustaría destacar?
La hora del lobo (1968), de Ingmar Bergman; El tiempo del lobo, de Michael Haneke; y La bruja (2015), de Robert Eggers.

En un interesante y extenso artículo que publicaste el pasado mes de marzo en GQ afirmas que la mayoría de las mejores películas de terror de los últimos tres o cuatro años han sido dirigidas por mujeres. ¿A qué crees que se debe? Al mismo tiempo, películas como Prevenge o The Love Witch apenas se han mantenido dos semanas en una sola sala de cine de Barcelona. ¿Aún queda mucho camino por recorrer?
Queda un largo camino por recorrer porque, por delirante que parezca, a día de hoy las directoras lo tienen más difícil que los directores para levantar sus películas. Pero lo importante es que muchas de las mejores películas de terror de los últimos años han sido dirigidas por mujeres y comparten su ambición, su riesgo y su dominio de los códigos del género. La noticia está ahí. Es cierto que las dos películas que citas tuvieron un estreno limitado, pero eso no depende de la calidad de las propuestas, sino de las condiciones de la distribución en España. De todos modos, son dos películas extraordinarias pero es obvio que su naturaleza no es eminentemente comercial.

Mike Hostench, subdirector del festival, nos ha descrito Sitges como “el Cannes del Fantástico”. ¿Crees que el festival puede haber influido en la recuperación del prestigio del cine fantástico en determinados círculos o ambientes (si es que alguna vez lo perdió)?
Sí, claro. Sitges, como otros festivales especializados en fantástico, hacen una labor gloriosa para poner el cine de género fantástico en su lugar. Su labor recuperando títulos, reivindicando talento y descubriendo nuevas propuestas es extraordinaria.

¿Qué esperas del 50 aniversario del festival?
Películas increíbles, diversión y reencuentros. Me muero de ganas de volver a ver a amigos y colegas con los que solo coincido en Sitges.

Para terminar, en pocas palabras o adjetivos, Sitges es…
El festival al que debo mi amor por el cine fantástico y el terror. Sitges es mi festival.

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
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