Sitges 50: Entrevista con Albert Fernández

Albert Fernández, de Blisstopic, también es hombre de radio.

Creador y editor de Blisstopic, Albert Fernández es redactor de Vice y Ara Play, y anteriormente en Go Mag y Mondo Sonoro, y ha sido editor en HMagazine. Locutor en Ràdio 4 (RNE), ha participado en los libros Hijos del átomo (Ed. Alpha Decay), In-Edit: made in Barcelona (Ed. Comanegra) y Pynchon (Ed. Base).

¿Cómo fue tu “primera vez” en el Festival de Sitges? ¿Cuál fue la primera película que recuerdas haber visto en el festival?
Me cuesta recordar con exactitud mi primera vez en Sitges, pero enseguida me vienen a la retina mental flashes de las proyecciones de ExistenZ, Gattacca, Blair Witch Project. También recuerdo jugar al ajedrez con un amigo en las largas colas cuando acudía como aficionado al festival, y que uno de los primeros años olvidé la tarjeta en un cajero de Sitges después de sacar dinero. Me di cuenta al día siguiente en Barcelona, en casa de mis padres, y de los nervios acabé haciéndome un buen corte en tres dedos de una mano con el mueble del equipo de música. Aquello sí que fue una horror movie.

Qué película vista en Sitges…
a) ¿Te ha dado más miedo o te ha impactado más?
Sin duda, la que más me impactó en su momento fue la proyección de Enter the Void, de Gaspar Noé. El rollo psicodélico de seguir el tránsito de las almas, elevado a la enésima con El libro tibetano de la vida y la muerte, un 3D rompedor y la mega-pantalla del Auditori me dejaron trastornado un buen rato. Aunque también recuerdo que me pasé con un nudo en el estómago toda la proyección de La horde, y en los últimos años nada me ha cortado tanto el aliento como Bone Tomahawk, especialmente en su tramo final.
b) ¿Te ha hecho reír más?
Zombieland, sin duda. La proyección fue un sábado a las 22 h de la noche en el Auditori. Yo ya había visto tres pelis aquel día, y pensaba aguantar toda la madrugada hasta el pase de The Road, que era el domingo a las 8 h de la mañana, con visita de Viggo Mortensen incluida. Pensaba que ni siquiera aguantaría despierto toda la peli, pero en cuanto Jesse Eisenberg empezó a correr delante de al ritmo de los primeros acordes de ‘For Whom the Bell Tolls’ de Metallica, toda la sala estalló en risas, aplausos y aullidos. Yo incluido, claro.
c) ¿Te ha emocionado más?
Creo que voy a decir May de Lucky Mckee. La mezcla de alienación freak y mito de Frankestein me arrancó el corazón. También recuerdo vibrar en una proyección larguísima de Cradle Will rock, dirigida por Tim Robbins. Nos costó mucho conseguir entrada, y nos tocaron asientos en primera fila y en un extremo, pero la gozamos pese a la torticolis. Más recientemente, recuerdo encogerme viendo La prochaine fois je visera le coeur, una íntima exploración de la oscuridad humana, y esa pequeña maravilla titulada Cop Car.
d) ¿Has sabido al instante que se convertiría en un clásico o en una película de culto?
Definitivamente, tuve la sensación de ver algo de culto y rompedor, del todo especial, con Donnie Darko. También me pareció que me llegaban nuevas formas a las retinas con The Blair Witch Project. Otras películas, como Cloverfield, May, Brick o It Follows me conquistaron desde el primer momento, y podías ver a la gente relamiéndose a la salida, con los ojitos brillantes. Eso es culto, ¿no?

¿Qué personalidad del mundo del cine te ha hecho más ilusión conocer o entrevistar en el certamen?
Yo creo que Vincenzo Natalli, porque me pareció un tipo del todo volcado en lo que hace, y capaz de filosofar muy bien, aunque presentara alguna peli que no llegara al nivel de su debut, Cube. Sam Rockwell también supo darle mucha gracia y enjundia a sus reflexiones en torno a Moon, la peli de Duncan Jones, hijo de David Bowie.

¿Terror o ciencia ficción? ¿Tus películas favoritas de uno y otro género?
Ambas, hace tiempo que no me impongo barreras de género. Pero encuentro una trascendencia existencial en la ciencia ficción que la media de los films de terror no suele alcanzar. Mis favoritas, sin pensar demasiado, podrían ser por ejemplo El increíble hombre menguante, La semilla del diablo y Blade Runner.

El cine fantástico es un campo fértil para la hibridación de géneros y la experimentación. Tanto caben en él Terminator o Blade Runner como Upstream Color, Hard Candy o It Follows. ¿Podrías citar alguna otra película de género que consideres especialmente personal o que creas que ha ayudado a redefinir sus fronteras?
Se me ocurren títulos como Bone Tomahawk de S. Craig Zahler, que hibrida western y horror movie de una manera apoteósica, o ejercicios de guión atómico con bajo presupuesto como Brick, de Rian Johnson y Primer, de Shane Carruth. Esta última la recomendé a un grupo de amigos justo antes de que se metieran en la sala, y me llamaron con el manos libres cuando salieron del cine, pidiéndome explicaciones. Así que hay que ir con cuidado recomendando, je.

¿Cuál es la mejor anécdota que has vivido en el festival?
Recuerdo una gloriosa el año que estrenaron una de las películas más abominables que he visto en el festival: Spawn, adaptación del cómic creado por Todd MacFarlane en los años 90, y publicado por Image Comics. Fui a verla al Auditori con tres amigos. Como conseguimos las entradas por diferentes vías, dos tuvimos que sentarnos a un lado de la sala, y dos al otro. Nos despedimos antes de que empezara la peli, todavía mofándonos del tipo que había por allí disfrazado de Spawn, que tenía bastante poca gracia y apenas podía moverse con el traje. Al salir de la sala lamentando mucho las dos horas que habíamos invertido en aquel engendro fílmico, yo y el colega que había visto conmigo la peli llegamos al final de las escaleras de salida. Entonces nos giramos y visualizamos a nuestros otros dos amigos, que estaban todavía en los escalones de arriba. Les saludamos con la mano sin tener en cuenta que al lado tenían al cosplayer de Spawn, y el pobre tipo nos devolvió el saludo emocionado al pensar que le saludábamos a él, todo él un meneo feliz de cadenas y capa roja. Mis amigos y yo estallamos en carcajadas a ambos lados de la escalera. No me quiero imaginar la cara de aquel hombre dentro de su máscara de látex.

Elige una de las opciones…
¿Auditori, Retiro o Casino Prado?
Me da mucho cariño asistir a las proyecciones de Casino Prado, le da a todo un aire romántico y atemporal, pero es infinitamente más incómodo que el Auditori. Y la pantalla del Auditori es demasiado bestia como para preferir cualquier otra.
¿Midnight X-Treme, Anima’t o Brigadoon?
Brigadoon, siempre.
¿Zombis o fantasmas?
Pues depende del zombi o del fantasma, no vamos a ser racistas, tampoco.
¿Alien o Tiburón?
Claramente Alien o Aliens, pero nunca Aliens vs Predictor.
¿Star Trek o Star Wars?
Star Wars, aunque ambas me cautivan, el vínculo con Star Wars es fácil e inmediato, y el otro tiene algo más elaborado, mental, intencionado.
¿Teniente Ripley o Sarah Connor?
Ripley, menos cuando tiene piojos.
¿Kevin Smith o Edgar Wright?
Edgar Wright, home.
¿Gremlins o Critters?
Gremlins, sin remedio. Durante muchos años tuve un muñeco del protagonista encima de mi taza de wc, en honor a la célebre frase del jefe de los Gremlins: ‘Gizmo, … ¡Caca! Reducí toda mi copro-terminología a: ‘Voy a hacer un Gizmo’.
¿Freddy Krueger, Jason Voorhees?
Freddy Krueger, que tiene canción.
¿Michael Myers o Leatherface?
Leatherface me pone más nervioso, así que Leatherface.
¿Álex de la Iglesia o Jaume Balagueró?
Álex es más fallón y Balagueró más certero, pero me quedo con las barbaridades del vasco.
¿Carpenter o George A. Romero?
Ufff. Carpenter, creo. Pero no me vuelvas a preguntar.
¿David Fincher o Christopher Nolan?
Fincher, aunque lo estamos perdiendo. Si me promete que algún día va a adaptar Black Hole de Charles Burns.
¿Troma o el primer Peter Jackson?
A ver, me gusta el ketchup, pero creo que me voy a pedir un Peter Jackson poco hecho y con patatas.
¿Tarantino o Nicolas Winding Refn?
Cómo os pasáis. Tarantino, pero ojo.
¿Park Chan-wook o Kim Ki-Duk?
Park Chan-wook, porque te da así en la cabeza y…
¿Sion Sono o Na Hong Jin?
Johnnie To.

Para terminar, en pocas palabras o adjetivos, Sitges es…
Fantasbuloso.

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
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