Foscor: “Venimos de la nada, está todo por hacer”

Foscor

Foscor. Foto: Raquel Garcia.

Constancia. Inquietud. Ambición. Foscor personifican desde hace tiempo una manera de crear y entender la música ajena a convenciones y etiquetas. De su black metal originario a los sonidos más densos y atmosféricos de su presente, los barceloneses siempre han defendido una visión propia. Su nuevo disco, Les Irreals Visions (Season of Mist, 17) supone un paso aún mayor en su fascinante travesía. Tras una intensa gira europea, esta semana tocan en Santander (27/10) y Barcelona (28/10, junto a Dejadeath), y en diciembre visitan Madrid (01/12, Festival Madrid is the Dark) y de nuevo Barcelona (04/12) teloneando a Gold.

Vuestro nuevo disco, ‘Les Irreals Visions’, debería cambiar las cosas. ¿Qué sensaciones tenéis, ya inmersos en vuestra gira de presentación? 
Fiar (cantante y letrista): Llevamos quince años como banda y, aunque las expectativas con cada disco han sido muy altas, nunca hemos logrado alcanzar los objetivos que teníamos fijados. Esta vez nuestra voluntad pasa por establecer nuestro nombre, especialmente en la escena internacional. Venimos preparando el terreno desde el anterior álbum y esta es la primera vez que, creemos, hemos tocado las teclas correctas. Es una sensación de “ahora o nunca”. No hay más. Y lo  cierto es que estamos empezando a recoger los frutos.

Como seguidor desde vuestros inicios y viendo vuestra evolución y sus efectos, uno tiene la impresión que con cada nuevo disco, sin renunciar a vuestra propia esencia y recorrido anterior, todo vuelve a empezar, casi desde cero…
Con Those Horrors Wither nos atrevimos por primera vez a probar ciertas cosas: apostamos por las voces melódicas y nos alejarnos por primera vez de los que se entiende como lenguaje propio del black metal. En este caso, la experiencia previa nos ha hecho ir mucho más al grano, también en los aspectos extramusicales. Lo hemos sintetizado todo.

Visto ahora con perspectiva, Those Horrors Wither parece en cierta manera un laboratorio, un banco de pruebas de lo que estaba por venir…
Si te soy sincero, no éramos conscientes de ello en su momento. En Les Irreals Visions hemos apostado musicalmente por recuperar la intensidad de nuestros primeros discos, por la grandeza y la emotividad con la que consideramos que la gente identificaba nuestro nombre. Bastantes voces a nuestro alrededor comentaban que con el anterior disco se produjo un distanciamiento respecto al oyente, que no acababan de entender el conjunto. Era demasiado frío y complejo. Nos preguntamos cómo recuperar la calidez y los elementos positivos de nuestros orígenes, y ahí reapareció la intensidad, filtrada, eso sí, a través de nuestro lenguaje actual, que bebe de numerosas referencias externas al black metal.

Las melodías funcionan mucho más esta vez…
Desde el principio acordamos que cuantas menos ideas, mejor. Las canciones funcionan en base a un lenguaje y unas estructuras rock e incluso pop. Está hecho con toda la intención. Me alegro de que las canciones sean más reconocibles. Hemos dejado a un lado las transiciones complejas para construir en base a lo mínimo, como puede ser un mismo riff que ejerce de hilo conductor de toda una canción, por ejemplo.

También destaca el sonido y la atmósfera onírica, espectral incluso, que sobrevuela todo el disco. ¿Teníais en mente algún referente musical o estético en este sentido?
Tanto las letras como la portada del disco retroalimentaron y modificaron el sonido que teníamos pensado en un principio. También ja jugado aquí un papel determinante Javi Félez de los Moontower Studios, donde hemos grabado una vez más el disco. Un cambio evidente ha sido que nuestras guitarras, hasta ahora siempre en primer plano, han pasado claramente a un segundo término.

Intentando identificar alguna posible comparación musical, escuchando el disco me han venido a la cabeza bandas como Alcest, Katatonia e incluso Interpol. ¿Estás de acuerdo?
Katatonia siempre han estado ahí y en el caso de Interpol, es una referencia que escuchamos mucho durante la grabación. Nos gusta mucho su disco El Pintor. También nos inspiran nombres como Marriages, el grupo de Emma Ruth Rundle, y muchos grupos del sello Sargent House, como Chelsea Wolfe o Woven Hand. Todo ello está en nuestra órbita en cuanto a sonido e intenciones.

Foscor

Foscor. Foto: Raquel Garcia.

Tras combinarlo con el inglés, habéis apostado definitivamente por el catalán. Creo que le da una musicalidad bonita e inusual…
Muchas personas, tanto de aquí como del extranjero, me han comentado que soy mucho más creíble y expreso más y mejor cuando lo hago con mi lengua materna. Siempre hemos considerado nuestra música un juego de emociones, y para poder transmitirlas correctamente es básico que la gente capte nuestro mensaje. Cuando el disco empezó a circular internamente en la discográfica, nos señalaban que les parecía extraño, distinto y bonito escuchar las letras en catalán. Podríamos habernos equivocado, pero resulta que el idioma, al final, ha sido otro acierto.

Una de las letras del disco afirma “la memoria mai s’oblida” (la memoria nunca se olvida), y en la canción ‘Altars’ cantas sobre recuerdos que paralizan. Parece que la memoria y el pasado tienen mucho peso en el disco…
Las letras se inspiran en el Humanismo y habla de la manera de relacionarse de las personas. Como arquitecto, me interesaba relacionarlo también con el concepto de la ciudad como conjunto de lugares, caminos, disyuntivas y retos frente a los que el individuo actúa en base a sus propios recuerdos o experiencias. La memoria condiciona la reacción de las personas ante unos mismos hechos. En definitiva, todo ello es una metáfora de nuestras vidas.

Foscor es una banda, sin duda, con la mente abierta. ¿No tenerla es una opción?
Desde nuestros primeros días, hace ya quince años, nuestra pretensión era alcanzar un sonido personal. No digo que ahora seamos maduros, pero hemos cambiado de paradigma. Antes nos fijábamos en qué hacían los otros y acabábamos dando forma a una amalgama de elementos que no controlábamos del todo; ahora nos alimentamos de nuestra propia música y evolución para intentar edificar algo distinto. Aspiramos a sonar a Foscor, sin más, aunque para ello hay que estar dispuesto a romper incluso con uno mismo.

En alguna ocasión has reconocido que te gustaría haber dado antes el paso que supone Les Irreals Visions
Me hubiera gustado tener la desvergüenza que tengo ahora, y haberme atrevido, incluso planteado, abandonado la zona de confort en la que todos permanecemos instalados. Durante mucho tiempo estuvimos sujetos a las reglas del lenguaje y, sin saberlo, muy cerrados en nosotros mismos, por mucho que nos situáramos dentro de las coordenadas del black metal avantgarde.

El contexto y las estructuras de la industria musical en nuestro país tampoco favorecen demasiado la asunción de ese riesgo, ¿o eso ya no sirve como excusa?
Hay grupos muy jóvenes que ya están en un estadio de atrevimiento y de romper clichés que, ya de entrada, les sitúa en el punto en que ahora se encuentra Foscor. Eso, por supuesto, es una buena noticia y nos alegra, porque significa que en este país se puede evolucionar y crecer un poco más. Por mucho que bandas como Graveyard o Foscor luchemos por abrir nuevas vías, no creo que debamos ser nosotros los que tengamos que cambiar las cosas. Debe hacerlo la gente joven.

Una banda, incluso un disco, son mucho más que canciones. Creo sinceramente que en Foscor tenéis una visión global de lo que supone dedicarse a esto, algo tristemente inusual…
Hay mucho más al margen de la música. Eso es algo que creo que compartimos con otros grupos de aquí como Obsidian Kingdom, Wormed o Altarage. Todos ellos han alcanzado un cierto nivel no solo por haber grabado buenos discos, sino porque entienden que la música la componen muchas parcelas, y las atienden todas con la misma intensidad, dentro y fuera del escenario. No hay una fórmula, es más bien una actitud, una constancia y un interés porque todo llegue al máximo.

¿Qué esperáis de este nuevo ciclo abierto con Les Irreals Visions
Hemos fichado con Season of Mist, si todo va bien, por tres discos. En un par de años deberíamos sacar el segundo. Tenemos mucho camino por recorrer, a muchos niveles, y mucho por crecer en cuanto a distribución, exposición y difusión fuera de nuestras fronteras, porque venimos de la nada. Y eso, en cierta medida, es una ventaja. Está todo por hacer.

Más información: www.foscor.com

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
Filed under Entrevistas Música

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