In-Edit 2017: ‘American Valhalla’, dos músicos y un destino

American Valhalla

‘American Valhalla’. Fuente: americanvalhalla.com

AMERICAN VALHALLA (Andreas Neumann y Joshua Homme, 2017)

Interesante documento que inmortaliza la evolución de la relación artística y personal entre Josh Homme, líder de Queens of the Stone Age, e Iggy Pop, voluble pero imbatible icono del rock de las últimas cinco décadas, lejos de una madurez crepuscular. El propio Homme dirige un detallado repaso, a menudo en clave de diario personal, de su aventura conjunta. El filme explica el primer contacto entre ambos músicos, nacido a iniciativa del exlíder de The Stooges, necesitado de una nueva banda de nivel que le respalde en la recuperación de su carrera; prosigue con su intercambio de mensajes, muy meditados por parte de un Josh Homme paralizado, en ocasiones, por la admiración y respeto que le infunde La Iguana; y culmina con la puesta de largo en directo de Post Pop Depression (Loma Vista Recordings, 2016), el disco resultante, en un abarrotado Royal Albert Hall con VIP’s como Dave Grohl (sorpresa, no habla en este documental) o Jonnhy Depp paseándose por el  backstage.

Entre su primer encuentro en persona y ese clímax en vivo, American Valhalla se detiene en los ensayos y primeras grabaciones del disco en los estudios Rancho de la Luna, en Joshua Tree, California, escenario de las míticas The Desert Sessions, al tiempo que retrata la creciente amistad entre ambos creadores. Todo ello mostrado con una calidad visual y una elaborada postproducción cercana al videoclip tan solo ensombrecida por las profundas reflexiones, algo impostadas, de un Homme proclive al exhibicionismo emocional y trascendental. Es aquí donde su voz resulta sobrante y las maneras fallan, rimbombantes y excesivas, aunque sus apuntes sobre el paso del tiempo y, en especial, sobre la fugacidad de una experiencia tan increíble e irrepetible como la que nos muestra el filme sean, en el fondo, de lo más interesante.

Otro punto a favor: sin sospecharlo ni ,quizás, pretenderlo, American Valhalla se convierte en el mejor, aunque breve, homenaje visto hasta el momento al desaparecido David Bowie, con quien Iggy Pop grabó sus mejores discos en Berlín a finales de los setenta. Su repentina muerte irrumpe de forma trágica en la gestación del disco que nos ocupa y Bowie es recordado con lágrimas en los ojos por un Iggy Pop amigo, protagonista y testigo de una de las etapas más fructíferas de la carrera del autor de Heroes. ¿Para cuando un documental póstumo sobre Bowie digno de su figura e influencia?

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