A Perfect Circle en 10+1 canciones

A Perfect Circle

A Perfect Circle. Fuente: ismorbo.com.

A Perfect Circle están de actualidad por tres razones: por la reciente salida de su último disco, Eat the Elephant, que nos parece uno de los mejores publicados en lo que llevamos de año; por su presencia como cabezas de cartel este fin de semana en el festival Be Prog! My Friend 2018; y en tercer lugar, aunque inevitablemente eclipse todo lo demás, por la acusación de violación y acoso sexual lanzada esta semana contra el cantante de la banda, Maynard James Keenan, desde una cuenta anónima de twitter. Los hechos, aún no probados, habrían pasado hace 18 años, cuando la chica denunciante contaba con 17 y el vocalista con 36. Podéis leer más sobre ello en binaural.es.

Vaya por delante que condenamos rotundamente cualquier abuso de poder, intimidación, acoso y, por supuesto, violación y/o agresión por parte de cualquier persona, ya sea un tipo marginal, un banquero, un productor de Hollywood o una estrella del rock. ¿Cómo llegó la supuesta víctima menor de edad a estar a solas en el backstage o el autobús de gira junto a su supuesto ídolo? Eso debería darnos igual. O no. Esas situaciones se producen todos los días y las noches en el mundo del rock y la mayoría de veces, afortunadamente y que nosotros sepamos, no ocurre nada. Lo importante, grave y mezquino aquí es la supuesta conducta de Mr. Keenan. En caso de ser culpable, que pague por lo que tenga que pagar.

Esperemos que no empiecen a desfilar otros nombres de músicos que admiramos acusados de conductas y delitos similares. Crucemos los dedos y confiemos en ellos. Entre otras razones porque al drama en sí de todo ello, en el que no hay nada que discutir, se suma otro mucho menor pero sobre el que sí podríamos hablar de matices: la simple sombra de la sospecha enturbia y cambia inevitablemente el significado de muchas canciones con las que hemos crecido. Y ese es motivo de doble cabreo: obviamente, por los hechos en sí, pero también, y en menor medida, porque el músico al que respetábamos nos ha fallado, y con ello se marchitan muchas melodías y emociones indisociables de algunos momentos importantes de nuestra vida.

Música vs autor

Teníamos preparada una recopilación de canciones de A Perfect Circle –la que podéis ver y escuchar a continuación– y hemos decidido publicarla. Esta no es una muestra de insensibilidad respecto a la grave realidad que vivimos ni un acto de apoyo a un cantante puesto en duda. Con esto queremos plantear si es justo que el supuesto delito de un músico se lleve con él la música que amamos.

Podríamos abrir aquí otro tenso debate sobre la doble vara de medir, por ejemplo, en cuanto a la imaginería nazi de Motörhead o Slayer –simple fetichismo, puede, pero relacionado, ojo, con el genocidio– o de los asesinatos del black metal, por citar controversias populares. Seamos equitativos en todos los casos. Equitativos y honestos. En el mundo del rock y el metal –también en el cine o la literatura– estamos acostumbrados, a menudo nos vemos obligados, a hacer una disociación entre autor y obra. Es una bipolaridad necesaria para no lanzar a la basura buena parte de nuestra discografía, librería o colección de dvd’s. Porque en algún momento descubrimos que muchos artistas son seres humanos mediocres, pero nos negamos a renunciar a sus creaciones.

Dicho esto, veremos como evolucionan los hechos. De momento, nos negamos a renunciar a la música de A Perfect Circle. Una obra detallista y oscura, extraña y cautivadora, embriagadora e inclasificable. Sobre todo porque A Perfect Circle no es la banda de Maynard James Keenan: es la banda de Billy Howerdell.

1. ‘Judith’, de Mer de Noms (Virgin, 2000)

El primer single y videoclip del grupo. Una carta de presentación que actualiza el rock alternativo de los noventa y muestra una mezcla de contundencia y emotividad que será marca de la casa.

2. ‘3 Libras’, de Mer de Noms (Virgin, 2000)

A Perfect Circle destacaron pronto en la construcción de piezas líricas notables y letras metafóricas con múltiples lecturas. En este clip sugieren la influencia de los traumas infantiles en las acciones y comportamientos del mundo adulto.

3. ‘Weak and Powerless’, de Thirteenth Step (Virgin, 2003)

Tema directo de melodía sencilla y pegadiza, con estribillo al medio minuto de canción. La capacidad comercial de A Perfect Circle se pone a prueba sin renunciar a sus señas de identidad.

4. ‘The Outsider’, de Thirteenth Step (Virgin, 2003)

Uno de los cortes más potentes de su segundo disco se acompañó de este videoclip sobre fugas carceleras, erotismo y acción en el que confluyen elementos del cómic, Russ Meyer, Sin City y el Tarantino de Death Proof. O como si el Oliver Stone de Asesinos natos hubiera dirigido el videoclip de ‘Telephone’ de Lady Gaga.

5. ‘The Nurse Who Loved Me’, de Thirteenth Step (Virgin, 2003)

Incluída en la recta final de su segundo álbum, esta versión de Failure, onírica y melancólica, ya anticipaba su buen gusto por las versiones que mostrarían un año después en EMOTIVe. Bella.

6. ‘What’s Going On’, de EMOTIVe (Virgin, 2004)

Su revisión del clásico de Marvin Gaye, difícil de reconocer y de crescendo casi shoegaze, es de lo mejor que hallamos en su disco de covers EMOTIVe. Pero no es su única versión notable y atípica –como deben ser las versiones–. En el disco destacan también las relecturas de Nick Lowe y Elvis Costello (‘Peace, Love and Understanding’), DEVO (‘Freedom of Choice’) o Depeche Mode (‘People Are People’).

7. ‘Disillusioned’, de Eat the Elephant (BMG, 2018)

Distopía en blanco y negro –en su práctica totalidad– que bien podría aparecer en la serie de Netflix Black Mirror, el clip de ‘Disillusioned’ refleja a la perfección la mezcla de factores presentes en el universo de A Perfect Circle: rock, atmósfera, sensibilidad, crítica social, ecologismo y pasajes de una personal espiritualidad.

8. ‘The Doomed’, de Eat the Elephant (BMG, 2018)

Con una sección rítmica simple y penetrante como guía, este tema de connotaciones trágicas en el que funden, una vez más, delicadeza y potencia desatada, se acompaña de este videoclip deudor de la obra de Marina Abramović en el que los rostros de la banda y el blanco y negro vuelven a ser los protagonistas.


9. ‘By And Down the River’, de Eat the Elephant (BMG, 2018)

Pieza atmosférica con ecos a los The Cure más oscuros. Aunque en disco hayan rebajado distorsión y potencia, su directo sigue garantizando intensidad sonora y, por supuesto, emocional.

10. ‘So Long, And Thanks For All The Fish’, de Eat the Elephant (BMG, 2018)

La canción de la discordia. Acercamiento al pop sin complejos con melodías luminosas y voces tratadas, entre Supertramp y el Bowie de registro más robótico de los últimos tiempos, no en vano Howerdel fue su técnico de guitarra durante años. A nosotros nos parece un buen tema. Y si además su vídeo es un bucle de delfines nadando libres en pleno océano, pues aún mejor.

11. ‘Eat the Elephant’, de Eat the Elephant (BMG, 2018)

De acuerdo, la portada es la más fea que habrás visto en años. Pero si haces caso de la primera impresión, te perderás un gran disco. El tema que le da título y que abre el álbum es probablemente el mejor del conjunto: una delicada pieza de piano, voz y batería que recuerda al The Greatest de Cat Power interpretada por unos Bad Seeds góticos. Una de las canciones de 2018.

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