Watain: “Queremos mantener el black metal lleno de armas, brujería y hombres lobo”

Watain

Watain, antes de salir al escenario. Fuente: Holy Cuervo.

Trident Wolf Eclipse (Century Media, 18) nos pareció, ya en enero, uno de los lanzamientos más incendiarios que iba a dar este 2018. No nos equivocábamos. El último disco de Watain recupera la llama original del black metal y mantiene viva la dignidad del género. Hablamos con su líder Erik Danielsson sobre violencia, misticismo y sus inminentes conciertos en nuestro país: 14 de noviembre en Barcelona (Razzmatazz 2) y 15 de noviembre en Madrid (Shoko).

Trident Wolf Eclipse combina canciones muy extremas –’Ultra (Pandemoniac)’– con algunas melodías más marcadas –’The Fire Of Power’–. ¿Es muy difícil lograr ese equilibrio entre brutalidad, oscuridad y belleza?
Creo que el encuentro entre lo sagrado y lo profano, el salvaje y el sumo sacerdote, las mayores profundidades y los picos más altos, la calma total y el caos total, es donde Watain realmente prospera y se convierte en algo verdaderamente poderoso. En el crepúsculo, en el umbral. Ahí es donde sucede la magia.

A menudo se considera el black metal como la rama más cultivada del metal extremo, más allá del componente evasivo del death metal o la vertiente política del grindcore. Watain, por ejemplo, maneja una simbología compleja llena de referencias, pero al mismo tiempo parece algo natural. ¿Cómo encajáis todo eso?
No diría que el black metal deba ser intelectual en ese sentido. Watain es, en cierta medida, una banda que emplea una paleta bastante elaborada de simbología, filosofía y pensamiento religioso. Esa es solo la vía para expresarnos. Pero creo que la fuerza salvaje y predadora, la chispa diabólica, es más fundamental a la hora de definir el black metal, el fuego incontrolable que nos anima. Sin eso, no somos nada. Puedes leer mil libros sobre el diablo, pero si no has contemplado su reino o no has saltado al fuego, no puedes hablar de esas cosas con la honestidad y la pasión que el black metal requiere.

Se suele afirmar que Watain es la única banda después de la gran ola noruega capaz de emular sus grandes logros. ¿Cómo te sientes al respecto?
Es muy halagador. Siempre me siento honrado cuando la gente habla así de nuestro trabajo. Personalmente, nunca he estado muy interesado en definir la música según el país del que provenga. La gente se obsesiona con Noruega pero, personalmente, en mi colección tengo tantos grandes discos de Noruega como de Checoslovaquia, Brasil, Australia o Italia. El único país que siempre los ha superado a todos cuando se trata de metal es Suecia (risas).

Hay algunas voces que consideran el black metal algo limitado a los primeros noventa, relacionado con el “Inner Circle”. Dicen que todo lo que vino después no es Black Metal, sino imagen y marketing. ¿Qué le dirías a esta gente?
Puedo entenderlo completamente y, si esa gente hubiera sido parte del movimiento en ese momento, respetaría su opinión. La pregunta es ¿qué puedes hacer al respecto? Con Watain hacemos todo lo que podemos para preservar la dignidad de la tradición del black metal y evitar que sea tomada por charlatanes e hipócritas. Mantener el black metal lleno de armas, brujería y hombres lobo… que nunca se rinda a la influencia de la cultura mainstream pacifista.

Con la perspectiva, ¿qué piensas sobre la quema de iglesias y los disturbios violentos que ocurrieron en Noruega en los noventa?
Creo que sucedieron por una causa justa y los veo como un bello ejemplo de la potencia del black metal.

¿Has hablado alguna vez con Varg Vikernes?
No, nunca he hablado con Varg, ver sus vídeos en YouTube es suficiente (risas). Parece muy preocupado por cuestiones políticas, el pensamiento racial, etcétera, y personalmente no estoy muy interesado en esos temas, estoy más metido en el metal, el satanismo, el desierto…

Vuestros conciertos son una experiencia difícil de describir, un lugar donde las puertas de Watain se abren completamente y suceden cosas. En el documental The Death And Resurrection Show de Killing Joke se describe una experiencia sobrenatural en el escenario, donde todo empieza a moverse y a sonar a cámara lenta. ¿Alguna vez has experimentado algo similar, extraño o que te haya producido miedo?
No puedo decir que haya tenido la misma experiencia, pero te puedo asegurar que cuando subo al escenario estoy en un estado alternativo de conciencia. Por supuesto, esto está subrayado por el hecho de que, como Killing Joke o al menos Coleman, tenemos un enfoque mágico de nuestro trabajo, lo consideramos, en cierta medida, como una comunión con lo Divino. Cuando estás rodeado de cabezas cercenadas, sigilos infernales, plumas de fuego, incienso y sangre podrida, por supuesto que algo te afecta. Es un estado caótico del ser, como estar en trance. En ese estado se produce un torrente de emociones primarias provocadas por la música, la reacción de la multitud, la adrenalina de saber que eres parte de algo extremadamente poderoso. Diría que hay tanto quietud como fuego, y es en algún lugar entre ambos donde me expreso en el escenario.

Lee la entrevista entera en mondosonoro.com

WATAIN + Rotting Christ + Profanatica
Miércoles 14 de noviembre: Barcelona (Razzmatazz 2)
Jueves 15 de noviembre: Madrid (Shoko) 
Más información y venta de entradas en madnesslive.es

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
Filed under Entrevistas Música

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