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Zeal & Ardor – ‘Stranger Fruit’

Zeal & Ardor. Stranger FruitZeal & Ardor
Stranger Fruit
(MVKA)

Para algunos, lo de Zeal & Ardor puede parecer poco menos que una broma. ¿Música de esclavos negros mezclada con black metal? La reacción de incredulidad podría entenderse en la época en que se formuló por primera vez, fruto de un pique en 4chan. Ciertamente, sobre el papel sonaba más a desafío frente a un estilo predominantemente blanco –y con unas cuantas bandas de perfil velada o explícitamente supremacista– que a una propuesta con enjundia y posibilidades reales de prosperar. Pues bien, Stranger Fruit, segundo álbum de Zeal & Ardor, es una de las propuestas musicales más estimulantes de este 2018.

En ella, Manuel Gagneux, fundador y único compositor del grupo, ha podido desarrollar y dotar de mayor coherencia y naturalidad todo lo apuntado a grandes rasgos en su debut Devil is Fine. Si bien en aquel disco, extraño pero fresco y a contracorriente, ambos universos convivían de manera algo forzada, aquí las piezas empiezan a encajar con asombrosa naturalidad, en un equilibrio que el propio Gagneux asegura que llegará a controlar en su próxima entrega.

De momento, su presente resulta de lo más evocador y disfrutable. Un presente que algunos han comparado con el caso de Deafheaven por su mezcla del black metal con otros estilos aparentemente contra natura –¿la crítica de antinatural no suena, justamente, muy cristiana?–, aunque cambiando el shoegaze de aquellos por el gospel y otras músicas de ascendencia afro. La coartada: a los esclavos del sur de Estados Unidos sometidos por el hombre blanco se les inculcó a sangre la religión cristiana; una imposición que también sufrió la civilización pagana de los Países Nórdicos. Reacción: abrazar el Satanismo o, si lo prefieren, el Anticristianismo. Sobre este ejercicio de ficción histórica, Zeal & Ardor construyen un cautivador cosmos en el que conviven Mayhem, Black Keys, Colson Whitehead, Arde Mississippi, Ben Harper o el blaxploitation de Ganja & Hess.

Por el camino, Zeal & Ardor nos dejan perlas como ‘Gravedigger’s Chant’ y su crescendo de blues tenebroso; la brutalidad desatada de ‘Fire of Motion’, ‘We Can’t Be Found’ o ‘Waste’; los sintetizadores oníricos de ‘The Fool’; las brumas espectrales del tema título o la envolvente y emocionante ‘Built on Ashes’, que cierra el disco en sentido ascendente. Robert Johnson sonreiría orgulloso.

Author

David Sabaté

Periodista cultural, colaborador de Mondo Sonoro desde 2001 y apasionado del cine, los libros y la música. Ha pasado por medios como El Periódico de Catalunya, Rockzone o Catalunya Ràdio. Filias: David Bowie, Black Sabbath, John Carpenter y el Festival de Cine de Sitges, al que acude desde que tiene memoria.
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