Mastodon. 'Blood Mountain'

Mastodon. "Blood Mountain"

MASTODON. «Blood Mountain». WARNER

Dicen que el tercer disco de un grupo suele ser decisivo para su carrera. Más aún cuando sus anteriores trabajos han sentado unas bases sólidas y han aparecido entre los mejores álbumes de sus respectivos años de publicación. La teoría cuenta con numerosos ejemplos: piensen por un momento en el «Master Of Puppets» de Metallica, en el «Reign In Blood» de Slayer o en el «Number Of The Beast» de Iron Maiden, obras todas ellas mayúsculas que han elevado la trayectoria de sus autores a otro nivel redefiniendo, a menudo, las propias fronteras del género.

Semejante introducción responde a una realidad palpable y fácil de intuir para cualquiera que haya seguido de cerca la aún corta pero brillante carrera del cuarteto de Atlanta: «Blood Mountain», como muchos ya sospechábamos pero nos resistíamos a creer, supone el gran paso que Mastodon necesitaban dar para culminar su lógico y trabajado proceso de conquista mundial; algo semejante, salvando las distancias, al plan de dominación global orquestado recientemente por Satyricon con «Diabolical Now» o por System Of A Down con su doble «Mezmerize/Hypnotize».

Aún teniendo en cuenta sus antecedentes –»Remission» y «Leviathan»habían puesto el listón muy alto-, el nuevo disco de los americanos supone un derroche insospechado de imaginación, fuerza bruta, precisión y melodía, mucha más melodía, integrada perfectamente en su visión extrema y arty del metal. Para nada ha influido negativamente, en ese sentido, su paso a una mutinacional; todo lo contrario: los recursos materiales y la libertad creativa de la banda han aumentado de la mano cristalizando, para empezar, en una producción grandiosa.

La seguridad que desprenden sus nuevas composiciones -dinámicas, fluidas, detallistas-, los impresionantes riffs –gruesos, musculados- y la inquietud y soberbia propias de quien mezcla ilusión y experiencia confluyen en un auténtico muestrario metálico con vistas a otra dimensión. Existen a lo largo del disco numerosas pruebas de ello, desde el identificable redoble de batería que encabeza la veloz «The Wolf Is Loose», punk-metal directo a la yugular, hasta la atmosférica y preciosista «Sleeping Giant». En medio de ambos temas, los grises se multiplican: proliferan los solos de guitarra de Brent Hinds, libres, espontáneos y claramente deudores del hard-rock setentero; en la freak «Bladecatcher» combinan grindcore, scratching’s y punteados clásicos en la estela de Fantômas; y en «Capillarian Crest» –sorprendente primer single– dan a luz a un alocado y futurista híbrido entre Carcass y Motörhead.

Mención especial merecen las voces, más variadas y melódicas. La enriquecida paleta de registros de Troy Sanders, capaz de pasar de la guturalidad más primitiva a una mezcla de Ulver y Ozzy Osbourne, se ve complementada, además, por tres colaboraciones de lujo: la de Josh Homme (Queens Of The Stone Age) en «Colony Of Birchmen», una suerte de soul-thrash alucinógeno; la de Scott Kelly, de Neurosis, que repite en «Crystal Skull», y la de Cedric Bixler (The Mars Volta) en la etérea y fantasmal «Siberian Divide». Con todo, puede que «Blood Mountain» no iguale en brutalidad la letal perfección de «Leviathan», pero lo supera de largo en contrastes y visión de conjunto. Al final, todo encaja. Mastodon han abandonado definitivamente el estatus de promesa para encarnar mejor que nadie el presente y futuro del metal extremo e inteligente.

Texto: David Sabaté. Crítica publicada en Rockzone

[soundcloud url=»http://api.soundcloud.com/tracks/15434179″ params=»» width=» 100%» height=»166″ iframe=»true» /]

Author

Goliath Is Dead

Goliath Is Dead es un blog centrado en el rock alternativo y el metal en todas sus vertientes, así como en el cine de género (fantástico, terror, serie B) y las películas de culto. También nos inspiran el artwork y los libros.
Filed under Archivo Discos Música