Sitges 2012 (3): 'Maniac' y 'Chained', reformulando el arquetipo del serial killer

«Maniac»: Y Elijah Wood mató a Frodo. Fuente: www.twitchfilm.com

Aunque pronto lo veremos de nuevo en la piel de Frodo en un corto papel en “El Hobbit”, no podemos negar que el actor norteamericano Elijah Wood hace esfuerzos por desmarcarse de la saga de Tolkien. Ya nos heló la sangre como sádico asesino en “Sin City”, de Robert Rodríguez, y ahora protagoniza ni más ni menos que el remake de “Maniac”, mítico slasher de 1980.

Lo que diferencia y justifica esta revisión frente a la de otros clásicos del género es su renovado punto de vista, que adopta aquí la mirada del asesino, y su consiguiente y valiente apuesta formal: una cámara subjetiva efectiva y bien manejada que te mete de lleno en la historia; asimismo, tan sólo vemos al personaje de Wood reflejado en espejos, escaparates o ventanillas de coche. Todo ello genera mayor implicación e impacto en los momentos de tensión.

Destacar también las similitudes estéticas entre el arranque del film y los panorámicos paseos en coche de «Drive», aquí también a golpe de sintetizador ochentero y estelas de neón. Capítulo aparte merecen los brutales asesinatos, rodados sin demasiados remilgos, de forma realista y casi tan desasosegante como en la cinta original de William Lustig, que, dicho sea de paso, ésta no supera. Aún así, un remake justificado que aporta algo nuevo y que dice mucho del criterio artístico y de la valentía de una estrella de Hollywood como Elijah Wood.

Del mismo modo que en “Maniac”, también provoca rechazo la violencia expuesta en “Chained”, último largo de Jennifer Lynch –hija de David-, que retrata la relación entre un psicópata y el niño que secuestra durante más de diez años y al que educa a su manera, se lo pueden imaginar.

Julia Ormond y Vincent d’Onofrio, en una escena de «Chained», de Jennifer Lynch. Fuente: www.joblo.com

En la rueda de prensa que ha ofrecido esta semana en Sitges, Lynch ha afirmado que ésa era precisamente su intención: “La violencia debe provocar rechazo. Cada día desaparecen personas, y no lo hacen a manos de personajes de ficción como Jason de ‘Viernes 13’, sino a manos de personas reales, con sus traumas y problemas, pero que nunca justifican sus actos. Nuestro deber y responsabilidad como sociedad es intentar frenar esa realidad”.

La anterior película de Lynch, “Surveillance”, un extraño thriller marcado por los giros de guión, se llevó el premio al mejor film de Sitges en 2008. “Estaba rodando ‘Despite The Gods’ en la India cuando me llamaron para notificarme el premio. ¡Me hizo mucha ilusión! Creo que es el reconocimiento más importante que he recibido hasta ahora”, ha señalado entusiasmada la realizadora.

Jennifer Lynch, durante la rueda de prensa de este martes en Sitges. Fuente: www.teinteresa.es

No parece que vaya a repetir la proeza con “Chained”, cuyo planteamiento resulta interesante pero que pronto se desarrolla con las maneras de un telefilme. El actor Vincent d’Onofrio, en la piel del psicópata de turno, asusta pero no termina de convencer a pesar de su voluntad y de la adulterada pronunciación de su personaje. Aún así, la cinta plantea algunas cuestiones y logra generar cierta tensión.

Preguntada, inevitablemente, acerca de la opinión de su padre, Jennifer responde: “La vio y me dijo: ‘Oh, parece que realmente te gustan este tipo de películas de terror, eh?’. Le dio miedo pero le gustó”. ¿Qué ha aprendido de él y qué es lo que más admira de su cine? “Siempre se está haciendo preguntas. No solo quiere saber por qué un personaje actúa de determinada forma, sino cómo es ese personaje. Una de las cosas que más admiro de sus películas es que puede mostrarte una casita, con su jardín, su valla y su perrito, y convertir eso, de repente, en lo más terrorífico posible”.

Texto: David Sabaté