Paradise Lost, sólida y cómoda madurez

Nick Holmes durante el concierto de Paradise Lost en Barcelona. Foto: Eduard Tuset

Fecha: 6-10-2012. Sala: Razzmatazz 2. Promotor: Rock’n’Rock

Paradise Lost nos visitan regularmente con la salida de cada nuevo disco, cada par de años, para ofrecernos más menos el mismo concierto. Ello no es necesariamente malo: los británicos se han situado en una cómoda pero sólida madurez, con tres discos consecutivos más que notables, y sus fieles lo agradecen. 

Además, hay que reconocer que, lejos de tirar de nostalgia, los autores de “Gothic” siempre han introducido en sus sets media docena de temas nuevos. Un reciclaje necesario que, además, Paradise Lost pueden ejercer con la cabeza bien alta: “Honesty In Death”, “Fear Of Impending Hell” y “Tragic Idol” brillan sobremanera.

Por el contrario, puestos a mirar atrás, se desvanece por completo el factor sorpresa: ninguna recuperación inesperada. ¿Por qué tirar siempre de los mismos clásicos –“As I Die, “Pity The Sadness”, “Enchantment”- y no abordar temas que llevan sin tocar más de una década? Dónde están “Remembrance”, “True Belief”, “Hallowed Land”, “Your Hand In Mine”,  “Shadowkings” o “Eternal”, por poner tan solo algunos ejemplos.

Ello desemboca en un guión demasiado conocido, a pesar de su apertura con la excelsa “Widow” y los destellos de su época más industrial (“Erased”) y pop (“One Second”, “Say Just Words”). Algo que, junto a una ejecución y un sonido por momentos ciertamente tosco, nos deja con un sabor agridulce e infinitamente injusto para una banda, a día de hoy, con discos bastante superiores a su directo.

Texto: David Sabaté. Foto: Edu Tuset