Meshuggah, extraterrestres

Meshuggah. Foto: Carlos Oliver (http://www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

Meshuggah. Foto: Carlos Oliver (http://www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

Fecha: 30-11-12. Sala: Salamandra. Promotor: Frontline

Llámenlo math metal, djent, metal experimental o música avanzada. Lo de Meshuggah desborda cualquier clasificación o etiqueta. Sin miedo a exagerar, su directo constituye una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida. Serán sus riffs de ocho cuerdas, densos, musculados e irrigados con nutrientes alienígenas; o su calculada polirritmia plagada de tempos más acordes con el free jazz, planificada y elaborada en medio de probetas y pizarras repletas de algoritmos, integrales y derivadas.

Meshuggah lo forman auténticos ingenieros de sonido, y eso se dejar notar –y de qué manera- en cualquier festival o sala que pisan y que, curiosamente, “nunca antes había sonado de esta manera”. Imaginen a los suecos como un grupo de científicos locos en búsqueda de vida más allá de las fronteras sonoras conocidas. Metidos en ese papel, ataviados con batas blancas y expedientes en mano, atendieron a la prensa en la première de su ya lejano Catch Thirty Three, punto de inflexión hacia terrenos aún más envolventes e hipnóticos. Allí sometieron a los presentes, inmobilizados con camisas de fuerza, a su último experimento sónico.

En Salamandra no fueron necesarias ataduras. Toda la pista se vio a los pocos minutos arrastrada hacia un estado de trance profundo; el sistema nervioso central anulado; actividad cerebral camino de un nuevo estado de conciencia. Los flashes y lásers alimentaron la naturaleza sensorial, epiléptica y cinemática de la propuesta. Algo reforzado por las totémicas y casi gigerianas ilustaciones laterales y esa eterna sintonía de la banda con la ciencia ficción, en este caso alineada con los universos de Alien y Prometheus y la especulación acerca de otras civilizaciones y tecnologías más avanzadas.

Meshuggah. Foto: Carlos Oliver (www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

Meshuggah. Foto: Carlos Oliver (http://www.facebook.com/Carlos.Oliver.Music.Photography)

Recortadas sus siluetas ante insistentes contraluces blancas, Jens Kidman lideró la catarsis hierático y solemne, como si de uno de los creadores humanoides del citado film de Ridley Scott se tratara. A su lado, Fredrik Thordendal aportó tantos efectos y sonidos siderales como gesticulaciones imposibles; Marten Hägstrom le dio réplica con una rítmica ajena a las leyes de la física; y Dick Lövgren y, en especial, Tomas Haake a las baquetas, hicieron lo posible para hacernos olvidar el concepto tradicional de estructura.

De la inicial ‘Demiurge’, de su último Koloss, hasta el groove errático de ‘Rational Gaze’, la noche se convirtió en un auténtico e inesperado viaje mental y espacial que evacuamos con el eco de las alarmas de ‘Future Breed Machine’ y el bucle-epílogo de ‘Dancers to a Discordant System’. Rotundos. Futuristas. Extraterrestres.

Crónica publicada en Rockzone en enero del 2012
Texto: David Sabaté. Foto: Carlos Oliver

Author

Goliath Is Dead

Goliath Is Dead es un blog centrado en el rock alternativo y el metal en todas sus vertientes, así como en el cine de género (fantástico, terror, serie B) y las películas de culto. También nos inspiran el artwork y los libros.
Filed under Conciertos Música