‘Escuadrón Suicida’: misión imposible

Killer Croc y Harley Quinn. Fuente: www.collider.com

Killer Croc y Harley Quinn. Fuente: www.collider.com

Se veía venir. Las desproporcionadas malas críticas recibidas por Batman v Superman (recomendamos su versión en DVD con el metraje original sin cortes) y la apresurada maniobra del estudio para reconducir su nueva película hacia un nuevo tono más acorde al de su competidora Marvel no auguraban nada bueno. La versión original de la historia tenía -presuntamente- un aire más crudo y oscuro, en la línea de DC, pero en algunos despachos se decidió filmar nuevas tomas y meter mano en el montaje para presentar un producto más lúdico y apto para todos los públicos.

Ojalá ese fuera el mayor mal de Escuadrón Suicida, dirigida por un David Ayer (Sabotage, Corazones de acero) que no ha sabido llevar a buen puerto un proyecto, sospechamos, minado por cálculos comerciales e injerencias artísticas. El punto de partida, el reclutamiento por parte del servicio de inteligencia estadounidense de un grupo de peligrosos delincuentes para hacer frente a una amenaza común, y su potente diseño de producción, empezando por el look cyberpunk de Joker y Harley Quinn (obviaremos la absurda polémica con Die Antwoord) prometían ciertamente bastante más.

La historia arranca sin pretensiones -algo de agradecer- y con aparente ritmo, aunque pronto percibimos la primera señal de alerta: la sucesiva presentación de los distintos miembros del futuro escuadrón resulta repetitiva y algunos -Deadshot (Will Smith) o Harley Quinn (Margott Robbie)- tienen mayor peso que otros, simplemente esbozados de forma apresurada. Lo cómico pronto se impone, aunque a menudo los supuestos chistes no resulten graciosos; la posible explotación de la camaradería entre malvados se echa por la borda; la trama se embarulla por momentos sin que queden demasiado claros los objetivos del comando mientras que, por el contrario, se subrayan detalles innecesarios, como esa sonrojante -y reiterada- verbalización por parte de los protagonistas de lo que, como espectadores, estamos viendo o acabamos de ver.

Jared "Joker" Leto: Why so serious? Fuente: www.youtube.com

Jared «Joker» Leto: Why so serious? Fuente: www.youtube.com

Pero no termina aquí la cosa. Si el grupo protagonista está formado por supuestos super villanos, no lo parecen demasiado: todos ellos aparentan encarnar, desde el principio, personajes con algunos problemas dispuestos a redimirse a la primera de cambio; no hay arco ni profundidad en sus papeles, exceptuando, quizás el de Harley Quinn -notable Margot Robbie, que resalta, no con grandes dificultades, entre el resto- y la interpretación también destacada del camaleónico Jared Leto en la piel de un logrado, esforzado y esquivo Joker -otra vez el montaje final nos ha dejado sin más de lo mejor-, que no logra sacudirse la alargada sombra de Heath Ledger. Su papel se torna injustamente secundario, cuando su historia de amor loco y enfermizo con Quinn era, a priori, de lo más potente y jugoso de la historia.

Por último, por intentar poner punto final a la larga lista de agravios en algún momento, la amenaza sobrenatural a la que se enfrentan nuestros mercenarios de tebeo resulta inverosímil incluso para un producto de estas características: un ejército sobrehumano creado por dos hermanos brujos con mil años de vida (uno de ellos una justita Cara Delevingne), presentado de forma algo chapucera y sin un ápice del carisma que se le presupone a cualquier antagonista.

Si tuviéramos que quedarnos con algo, probablemente sería la estética y el vestuario de los personajes; con Margot Robbie y con lo que intuimos de un Joker desaprovechado -al menos en la versión final del filme-. Tendremos que esperar, como viene siendo demasiado habitual en estos casos, a los extras del dvd, aunque tememos que, aún así, será imposible salvar esta decepcionante misión fallida.

Texto: David Sabaté

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=FyqS37Ja3tk&w=600&h=338]