Sitges 50: Entrevista con Juan Manuel Freire

Festival de Cine de Sitges

Juan Manuel Freire, con el actor Michael Ironside en el Hotel Melià de Sitges.

El periodista Juan Manuel Freire escribe desde hace años sobre cine, música y televisión en Rockdelux, Cinemanía, PlayGround y El Periódico de Catalunya, donde publica crónicas diarias de todo cuanto se ve (y no se ve) en el Festival de Cine de Sitges. Recuerda con ilusión su entrevista con Joe Dante y se declara fanático de la ciencia ficción sin efectos especiales e ideas potentes de títulos como Upstream Color Coherence.

¿Cómo fue tu «primera vez» en el Festival de Sitges? ¿Cuál fue la primera película que recuerdas haber visto en el festival?
Uf, una memoria antigua y potente es el primer pase de Cherry Falls, del simpático director Geoffrey Wright y con la añorada Brittany Murphy. No sé si fue la primera, pero seguramente una de ellas. Me pareció casi obra maestra, como me sucede con casi todo lo que veo en el Auditori del Melià.

Qué película vista en Sitges…
a) Te ha dado más miedo o te ha impactado más? A nivel de diseño de sonido, como mínimo, El extraño color de las lágrimas de tu cuerpo. Sufrí realmente por mis tímpanos. Un shock aural solo comparable al concierto de My Bloody Valentine en otro Auditori, el del Primavera Sound.
b) ¿Te ha hecho reír más? Recuerdo haber reído sonoramente, pero no hasta el punto de ensordecer a nadie, con Ghost World, Turistas y Detention.
c) ¿Te ha emocionado más? La fascinación emotiva de It Follows no tiene parangón.
d) ¿Has sabido al instante que se convertiría en un clásico o en una película de culto?
Tuve esa sensación con la misma It Follows o We Are What We Are, que si no es cult movie, debería serlo.

Año tras año cubres el festival para El Periódico de Catalunya. La experiencia se acerca bastante a entrar en otra dimensión, ¿no es así? Y formar parte de alguno de sus jurados tampoco se queda atrás…
Yo creo que también para un espectador que se compre un abono debe ser así. Desde el primer día que llegas hasta el adiós, vives en un mundo completamente alejado de la realidad… Lees las noticias por la mañana por sentimiento de culpa. Son algunos de los mejores días del año, también de los más estresantes.

¿Cuál es la mejor anécdota que has vivido en el festival?
Todas están ligadas a ídolos de los 80 que nunca pensé que iba a conocer. Para mí estrechar la mano (con miedo, claro) de Dolph Lundgren, o Michael Ironside, ha sido un claro hito vital.

¿Qué personalidad del mundo del cine te ha hecho más ilusión entrevistar?
De lo más que ilusión me hizo: Joe Dante, en el 2014. Solo estuve con él alrededor de un cuarto de hora y me supo a muy poco. Me habría quedado con él ocho días, como Truffaut con Hitchcock.

Aunque Sitges es muchas más cosas, si tuvieras que elegir entre dos de sus géneros más populares, terror o ciencia-ficción, ¿cuál elegirías? ¿Podrías decirnos tu título/s preferidos de uno y otro género?

Uf, son tantos. Y no puedo decidirme entre uno y otro. Así que te diré mis títulos favoritos de ciencia ficción terrorífica: La invasión de los ladrones de cuerpos (original y remake de Philip Kaufman), Terror en el espacio, Alien: El octavo pasajero, Horizonte final y Bajo la piel, entre otras.

El concepto de “cine fantástico” es mucho más amplio de lo que su concepto original sugiere. Tanto caben en él Alien o Poltergeist como Melancolía, El bosque o Take Shelter. ¿Qué película de género poco evidente o que a priori no lo parezca te gustaría destacar?
Soy muy fanático de la ciencia ficción íntimo-romántico-filosófica, sin efectos especiales pero con ideas potentes. Una de las mejores películas de los últimos años es Upstream Color, un poema audiovisual entre Cronenberg y Malick. Y Coherence me reventó la mente.

¿Crees que Sitges puede haber influido en la recuperación del prestigio del cine fantástico en determinados círculos o ambientes (si es que alguna vez lo perdió)?
Creo que Sitges ha hecho bien abriendo la idea de fantástico e incorporando directores y formas de hacer menos literales. También es cierto que muchos directores ligados al concepto de autoría están aproximándose al cine de género, y Sitges, como escaparate completo que es, ha reflejado eso.

¿Qué esperas del 50 aniversario del festival?
Me conformo con que se mantenga el buen nivel de las últimas ediciones. Para mí la última ya estuvo llena de aciertos, a todos los niveles. Nunca he salido de Sitges pensando: qué mal año.

Para terminar, en pocas palabras o adjetivos, Sitges es…
Magia y (upstream) color.